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Arruabarrena explotó de bronca contra sus jugadores tras la derrota: “No tuvimos ganas de ir a buscar el gol”

 

El Vasco cargó contra la actitud del equipo y asumió toda la responsabilidad.

 
Arruabarrena
Arruabarrena

(BUENOS AIRES).- “No tuvimos ganas de ir a buscar el gol”, disparó Rodolfo Arruabarrena tras la caída 3-0 de Boca frente a Deportivo Riestra en el debut del Torneo Clausura. La frase del técnico encendió una autocrítica tan profunda como el desconcierto que mostró el equipo sobre el césped.

La goleada se definió antes del descanso. Riestra aprovechó cada desajuste defensivo y convirtió tres veces en el primer tiempo, mientras Boca exhibió dificultades para recuperar la pelota, retroceder con orden y sostener la presión. El equipo nunca logró imponer su jerarquía y quedó expuesto desde temprano.

Arruabarrena fue directo al señalar que el problema principal no estuvo solo en los goles recibidos, sino en la reacción después del primer impacto. La posesión del balón, remarcó, carece de valor si no se transforma en peligro. El entrenador admitió que su equipo jamás inquietó al arquero rival durante todo el partido y reconoció que, incluso con más tiempo de juego, Boca difícilmente hubiera podido modificar la historia por la falta de profundidad ofensiva.

El Vasco se ubicó otra vez como el máximo responsable de la derrota y evitó trasladar la culpa a los jugadores. Reconoció errores colectivos e individuales, pero insistió en que será él quien deba encontrar las soluciones para cambiar rápido la imagen que dejó el equipo.

Un desafío que no espera

La sacudida llegó en el peor momento del calendario. Boca tendrá que afrontar pocos días después un partido decisivo contra O’Higgins en Chile, una serie internacional que puede marcar el rumbo de la temporada. El cuerpo técnico sabe que no hay margen para quedarse anclado en la bronca y que la confianza debe reconstruirse de inmediato.

Arruabarrena también aclaró que la derrota no se explica únicamente por la ausencia de un delantero de referencia. Aunque el club ya trabaja en la búsqueda de un atacante tras la lesión de Adam Bareiro, el entrenador sostuvo que los problemas ante Riestra estuvieron vinculados sobre todo al funcionamiento colectivo. "La derrota no puede explicarse únicamente por la ausencia de un delantero de referencia", expresó, y agregó que las falencias del equipo respondieron a otros aspectos que exceden la falta de un nueve.

El vestuario quedó golpeado después de una actuación inesperada, pero la exigencia del club obliga a levantar la cabeza rápido. Boca deberá transformar la bronca y la autocrítica en una reacción dentro del campo de juego. Chile será la primera oportunidad para demostrar si el equipo puede corregir los errores y dejar atrás una noche que dejó muchas dudas.