(BUENOS AIRES).- Tras la salida de Exequiel Zeballos, Boca Juniors ya analiza el futuro de otro futbolista que podría cambiar de aire. Kevin Zenón es el nombre que aparece bajo la lupa de la dirigencia, con interés de mercados del exterior y un presente que perdió protagonismo.
El mediocampista ofensivo llegó al club con expectativas altas y rápidamente se transformó en una alternativa útil por las bandas. Su capacidad para asociarse y pisar el área lo pusieron en el radar de varios equipos. Sin embargo, en el último tiempo el rendimiento bajó y la llegada de refuerzos le agregó más competencia interna. Ahora debe convencer al cuerpo técnico si pretende sostenerse.
Rodolfo Arruabarrena evalúa rendimientos y necesidades del plantel de cara a los próximos desafíos. Su opinión será clave para definir quiénes continúan y quiénes pueden emigrar. El entrenador ya marcó que cada decisión se tomará en función del proyecto deportivo y de lo que el equipo necesite puertas adentro.
Desde la comisión directiva, encabezada por Juan Román Riquelme, sostienen que no están dispuestos a desprenderse fácilmente de Zenón. Una posible transferencia solamente avanzaría si aparece una oferta que sea considerada beneficiosa para la institución. “El club busca cuidar su patrimonio y evitar una salida sin la compensación adecuada”, explicaron fuentes cercanas a la dirigencia.
La partida de Zeballos fue el primer movimiento fuerte del mercado. El delantero despertó interés en Europa y su salida dejó abierta una ventana que la dirigencia ahora quiere administrar con cautela. El foco está puesto en ordenar el plantel y definir qué piezas encajan en el esquema actual y cuáles no.
Con el libro de pases todavía abierto, Boca no solo busca sumar jerarquía. También necesita resolver situaciones contractuales y planificar un equipo competitivo para la temporada. Zenón encabeza la lista de jugadores cuyo futuro se define en las próximas semanas, cuando las negociaciones empiecen a tomar forma concreta.
El cuerpo técnico y la directiva trabajan en sintonía para evitar decisiones apresuradas. Cada caso se analiza por separado y con la premisa de no debilitar al plantel sin antes asegurar un reemplazo o un ingreso que fortalezca las arcas del club. La experiencia reciente con Zeballos marcó el camino: escuchar ofertas, evaluar el contexto y mover fichas solo cuando el negocio sea redondo para Boca.
Mientras tanto, el plantel sigue la pretemporada con Arruabarrena al mando. Los trabajos se intensifican y la competencia por un lugar crece día a día. Las decisiones sobre salidas y posibles incorporaciones se acelerarán antes del cierre del mercado, con el objetivo de dejar definido el equipo lo antes posible.
