(BUENOS AIRES).- El técnico de Boca Juniors, Rodolfo Arruabarrena, empezó a evaluar seriamente a un juvenil de la cantera que había sido recomendado directamente por Fernando Gago antes de su salida del club. La observación positiva que dejó el exentrenador llegó al actual cuerpo técnico y el pibe ya está en el radar para sumar minutos en Primera.
La recomendación de Gago y el seguimiento en Boca Predio
El juvenil, cuyo nombre no trascendió, ya venía siendo seguido en Boca Predio por su rendimiento en la Reserva. Allí mostró condiciones que llamaron la atención de Gago y de otros miembros del área técnica, sobre todo por su dinámica en el mediocampo o ataque, buena lectura táctica, capacidad de adaptación e intensidad en la presión. Ese combo hizo que su nombre ganara terreno en la planificación del plantel profesional.
Arruabarrena dejó en claro desde su llegada que los juveniles tendrán un rol importante, pero bajo una condición: deben demostrar que están listos para competir en Primera. En los amistosos recientes, el entrenador ya utilizó varios jóvenes, alternando equipos y evaluando rendimientos en contextos reales de juego. El pibe recomendado por Gago aparece como una de las piezas que podría sumar minutos si mantiene su nivel.
El plan del cuerpo técnico que encabeza Arruabarrena es claro y gradual: integrarlo a los entrenamientos de Primera, darle rodaje en amistosos o partidos de menor presión y, si responde bien, evaluarlo en competencia oficial. La idea es no apurarlo, pero tampoco frenar su crecimiento.
En Boca consideran que este tipo de futbolistas pueden aportar soluciones internas en un calendario cargado, evitando depender exclusivamente del mercado de pases. El desarrollo de juveniles es clave en esta etapa del proyecto deportivo, que busca equilibrar experiencia y proyección. Con un plantel competitivo pero necesitado de recambios, la apuesta por los pibes de la cantera es cada vez más concreta.
El caso se suma a otros nombres que ya vienen siendo observados por Arruabarrena y su equipo, en una política que les da más espacio a los juveniles. Las inferiores de Boca vienen mostrando un caudal de futbolistas con condiciones para pegar el salto, y el cuerpo técnico entiende que hay material para cubrir posiciones sin recurrir todo el tiempo a incorporaciones externas.
Por ahora no hay confirmación de un debut inmediato, pero la señal es contundente: el juvenil está en el radar y podría empezar a sumar minutos en el corto plazo si continúa su evolución. El mensaje en Boca es directo: si el rendimiento acompaña, los juveniles van a tener su oportunidad real en Primera.
