(BUENOS AIRES).- “Es una estafa”. Así reaccionaron los abonados de Boca después de que el club comunicara que el partido postergado de la segunda fecha del Torneo Clausura 2026 ante Estudiantes de La Plata se jugará este miércoles en el estadio Tomás Adolfo Ducó, de Huracán, por los trabajos de resembrado del césped en La Bombonera.
La mudanza de localía, forzada por la puesta a punto del campo de juego en Brandsen 805, generó malestar desde el anuncio, pero el malhumor explotó cuando los hinchas conocieron los detalles de la logística para el encuentro.
El Ducó tiene capacidad para 48.000 espectadores, 10.000 menos que La Bombonera. Sin embargo, la principal disparidad está en las plateas: el estadio de Parque Patricios cuenta con apenas 8.813 butacas, mientras que en el templo xeneize hay 22.932 lugares sentados. Esa diferencia hizo que miles de abonados se quedaran sin una ubicación asegurada.
Con esa realidad, muchos de los que pagan el abono anual deberán ir a las tribunas populares, algo que cayó pésimo entre quienes acaban de desembolsar sumas importantes para tener su platea fija durante todo el año. A la bronca se sumó otro cambio: por primera vez, Boca obligó a los abonados a reservar su lugar para poder asistir al Ducó, un trámite que en la Bombonera no existía porque simplemente concurrían el día del partido sin confirmación previa.
Las complicaciones no terminan ahí. En Huracán, los socios no dispondrán de estacionamiento –algo que sí tienen en su casa con miles de cocheras– y, además, la organización del ingreso es un caos: no hay indicaciones sobre por qué calles entrar, a qué sector dirigirse ni cuáles son las puertas de acceso al Tomás Adolfo Ducó.
Las críticas no tardaron en apuntar directo contra la dirigencia y contra Juan Román Riquelme. “Es una estafa”, repitieron los abonados en redes sociales, mientras el descontento se expandía entre los hinchas que más plata le aportan al club y que ahora se sienten desprotegidos.
El partido se juega este miércoles y, hasta el momento, Boca no dio precisiones adicionales sobre el operativo de acceso ni ofreció alternativas para los socios damnificados. El malhumor en la gente ya está instalado y amenaza con acompañar al equipo en su excursión al estadio de Huracán.




