(BUENOS AIRES).- “Todos saben lo que a mí me gusta, si los chicos me demuestran esa capacidad de estar en Primera y ese hambre que necesita cualquier jugador de Boca, la chance la van a tener”. La frase la soltó Rodolfo Arruabarrena después del triunfo amistoso de Boca ante Athletico Paranaense en Salta. Con la paz que da el primer ensayo del semestre, el Vasco encendió la ilusión de la pensión xeneize.
Ante una consulta concreta del periodista David Ganga, Rodolfo Arruabarrena le puso nombre y apellido al futuro inmediato del club. Sus palabras hicieron foco en dos pibes que asoman con fuerza: Leonel Flores y Dylan Gorosito. El defensor debutó oficialmente en Primera durante ese partido, mientras que el lateral volvió a sumar minutos con la camiseta azul y oro.
En esa misma línea, el DT remarcó la realidad del día a día y no le esquivó al número que maneja. “Obviamente que hay un plantel numeroso. Ahora subieron tres, después lo veremos. Si lo demuestran, las puertas están abiertas”, afirmó Rodolfo Arruabarrena, dejando en claro que los rendimientos en los entrenamientos se traducirán en oportunidades concretas durante el semestre.
La chance que tuvieron Flores y Gorosito en el Norte argentino está lejos de ser una anécdota de pretemporada. Rodolfo Arruabarrena quedó maravillado con la forma física de ambos desde el arranque de los trabajos, según contó el periodista Claudio Civiello, y esa primera impresión se consolidó al verlos muy bien acoplados al equipo dentro de la cancha. El DT no dudó en tirarlos a la cancha y la devolución fue más que positiva.
El mensaje del Vasco es tan transparente como exigente: no alcanza con la técnica depurada que se forja en las inferiores. Para ganarse un lugar en el once titular, la vara está puesta en el deseo. “Ese hambre que necesita cualquier jugador de Boca” será el filtro innegociable para que los nuevos talentos dejen de ser promesas y se conviertan en realidad dentro del verde césped.
Con el ascenso de esos tres juveniles al plantel profesional, Rodolfo Arruabarrena ya empezó a moldear la fisonomía de un equipo que tendrá doble competencia. El DT fue cauto pero firme al avisar que “después lo veremos”, dejando entrever que la rotación y el recambio serán moneda corriente a medida que las fechas aprieten el calendario.
Con este respaldo explícito del cuerpo técnico, tanto Flores como Gorosito se perfilan para tener un rodaje protagónico en el próximo semestre. Boca ya se sacó las primeras dudas del receso y ahora afila los botines con la mira en lo que viene, sabiendo que las inferiores, por convicción del técnico, asoman la cabeza en Primera.
