(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena definió el once inicial de Boca para el debut en la Copa Sudamericana 2026 ante O’Higgins y dispondrá dos modificaciones respecto del último equipo. El arquero colombiano Álvaro Montero tendrá su debut oficial y Sebastián Villa volverá a la titularidad en el frente de ataque.
El probable equipo que parará el Vasco en La Bombonera será con Montero; Dylan Gorosito, Nicolás Figal, Ayrton Costa, Lautaro Blanco; Leandro Paredes, Milton Delgado; Leonel Flores, Tomás Aranda, Villa; y Miguel Merentiel.
La inclusión de Montero es la principal novedad en la formación. El colombiano, uno de los refuerzos que llegó para esta etapa, tendrá la oportunidad de debutar oficialmente con la camiseta azul y oro en un partido de alta exigencia. Arruabarrena apuesta por darle rodaje internacional de entrada, en un duelo que no admite margen de error.
En ofensiva, Villa también será desde el arranque. El atacante colombiano es evaluado por Arruabarrena como una de las cartas ofensivas para el duelo internacional. Su velocidad y desequilibrio en el uno contra uno son atributos que el cuerpo técnico quiere explotar desde el primer minuto para quebrar la defensa chilena.
La baja por lesión de Leandro Lozano obligó a un ajuste defensivo. Dylan Gorosito se perfila como lateral derecho, una variante que ya venía ensayándose en los entrenamientos. Además, el xeneize no podrá contar con Carlos Palacios, Adam Bareiro, Tomás Belmonte ni Milton Giménez, todos con problemas físicos. Las cinco bajas reducen las alternativas en sectores clave del campo y condicionan el armado del banco de suplentes.
La seguidilla de lesiones representa un dolor de cabeza para el Vasco, que deberá afrontar el primer compromiso internacional con un plantel diezmado. Aun así, la intención del cuerpo técnico es presentar una formación competitiva y con algunos nombres importantes desde el arranque para sacar ventaja como local antes de viajar a Chile para la revancha.
El regreso de Paredes y el objetivo copero
Leandro Paredes estará desde el inicio a pesar del desgaste internacional. El volante campeón del mundo se puso a disposición del cuerpo técnico y Arruabarrena considera clave su experiencia para manejar los tiempos en una serie de eliminación directa. Su presencia le da al mediocampo xeneize un salto de jerarquía que puede ser determinante en partidos cerrados como el que se espera ante O’Higgins.
La Copa Sudamericana se transformó en uno de los grandes objetivos del semestre para Boca. El equipo llega después de recuperar confianza con una victoria por Copa Argentina y busca dejar atrás las dudas que acompañaron su rendimiento durante los últimos meses. Arrancar con una imagen sólida en el torneo continental es la prioridad del plantel.
Boca sabe que un buen resultado en casa puede ser clave para afrontar la revancha en Chile con mayor tranquilidad. El partido de ida se jugará en La Bombonera, un escenario donde el xeneize necesita hacerse fuerte si pretende avanzar en la competencia.
