(BUENOS AIRES).- El entrenador Rodolfo Arruabarrena le bajó el pulgar a un delantero del plantel y le pidió a Juan Román Riquelme que salga a buscar otro centrodelantero en lo que resta del mercado de pases. La decisión del Vasco dejó relegado a Milton Giménez, por quien el Consejo de Fútbol de Boca ahora evalúa ofertas para negociar su salida.
En la directiva xeneize admiten que la situación de Giménez cambió de manera drástica después de la lesión que sufrió en 2026, un contratiempo que le hizo perder terreno en la consideración del cuerpo técnico. De hecho, Riquelme ya tenía en mente venderlo antes de ese episodio y la postura que adoptó Arruabarrena terminó de inclinar la balanza.
El pedido del Vasco
Arruabarrena fue directo con el presidente del club: quiere un nueve de jerarquía para cerrar el armado del plantel. El pedido fue explícito y Riquelme ya se mueve para cumplirlo: “Por pedido de Rodolfo Arruabarrena, Juan Román Riquelme irá por un delantero centro en lo que queda del mercado”, confiaron desde el entorno del Consejo de Fútbol. La intención es sumar un atacante que eleve la competencia interna.
La llegada de ese refuerzo está pensada para que se pelee el puesto con Adam Bareiro y Miguel Merentiel, los dos apellidos que Arruabarrena considera titulares para la posición de centrodelantero. La irrupción de un nuevo nombre en esa disputa deja a Giménez todavía más lejos de la consideración.
Ya en Boca tienen claro que Bareiro y Merentiel “se disputarán en el futuro el puesto de 9” y que Giménez está “relegado y ocupará de forma habitual un lugar en el banco de suplentes”. La propia movida de Arruabarrena en este mercado de pases, forzando la búsqueda de otro delantero, deja en evidencia que el ex Banfield no es una prioridad para el Vasco.
Ante ese escenario, Juan Román Riquelme empezó a analizar ofertas para acelerar la salida de Giménez y descomprimir el frente de ataque. La orden puertas adentro es escuchar propuestas formales y negociar una transferencia que le sirva al club y al jugador, que necesita sumar minutos para recuperar ritmo después de su larga inactividad.
Con el libro de pases todavía abierto, el futuro del delantero se define en los próximos días. Mientras Riquelme avanza por el centrodelantero que pidió Arruabarrena, la salida de Giménez aparece como el paso previo necesario para cerrar la nueva fisonomía ofensiva de Boca.
