BOCA JUNIORS

Arruabarrena confirmó que rotará a los cuatro centrales en Boca «Me gustan mucho»

 

El Vasco anticipó que no habrá pareja fija y que todos tendrán minutos.

 
Arruabarrena
Arruabarrena

(BUENOS AIRES).- “Los cuatro centrales que tengo me gustan mucho”, largó Rodolfo Arruabarrena apenas terminó el debut de Boca Juniors en la Copa Sudamericana. Después del triunfo ante O’Higgins, el Vasco se mostró conforme con el rendimiento de la zaga y avisó que la rotación entre los defensores será una constante en esta nueva etapa.

La primera dupla titular que paró el entrenador fue la de Jorge Figal y Ayrton Costa, quienes respondieron de buena manera en la última línea durante el partido contra el conjunto chileno. Sin embargo, Arruabarrena explicó que no habrá una pareja fija y que los otros dos zagueros del plantel también tendrán su oportunidad desde el arranque. “Hoy jugaron Figal y Costa, seguramente la próxima les toque a Di Lollo y Pellegrino”, aseguró el técnico, dejando en claro que las variantes serán una herramienta de trabajo.

La competencia puertas adentro

La decisión de Arruabarrena responde a la necesidad de tener a todo el plantel competitivo para afrontar un semestre cargado de partidos. El Vasco destacó la importancia de contar con un grupo amplio y confía en que los cuatro centrales —Figal, Costa, Lautaro Di Lollo y Mateo Pellegrino— están a la altura de la exigencia. “Trato que todos estén preparados, me siento con confianza, ellos la demuestran”, remarcó el DT.

La idea del cuerpo técnico es que todos sumen minutos para evitar depender de pocos futbolistas en una posición de mucho desgaste físico. Además, las diferentes características de los zagueros le permiten al entrenador tener más alternativas según las necesidades de cada partido, combinando experiencia y juventud. Mientras algunos aportan liderazgo y oficio, otros suman velocidad y proyección.

El caso de Di Lollo genera especial expectativa entre los hinchas. El juvenil es considerado una de las grandes promesas de la cantera y, para el Vasco, la competencia interna con jugadores de más rodaje será clave para que continúe su evolución dentro del equipo. Pellegrino, por su parte, también asoma como una variante de recambio que el cuerpo técnico quiere potenciar a lo largo de la temporada.

La llegada de refuerzos y el regreso de figuras como Leandro Paredes elevaron la pelea por los puestos en todo el plantel. En la defensa, el mensaje de Arruabarrena fue contundente: nadie tiene el lugar asegurado y todos deben estar listos para cuando les llegue la chance de defender la camiseta azul y oro.

Boca sabe que durante el semestre habrá lesiones, suspensiones y una gran cantidad de compromisos. Contar con cuatro centrales confiables y en plena competencia interna aparece como una ventaja para un equipo que ya empezó a delinear el estilo de su nuevo técnico: rotación permanente, oportunidades para todos y un plantel obligado a responder sin margen para relajarse.