(BUENOS AIRES).- “Yo siempre lo dije, es mi deseo más grande. No puedo seguir diciendo eso si nadie me quiere de Boca”, disparó Lucas Torreira. La frase del volante uruguayo refleja la tensión que rodea a un posible pase que Rodolfo Arruabarrena tiene en la mira para reforzar el mediocampo de Boca de cara al próximo mercado de pases.
El entrenador busca darle más jerarquía al plantel para afrontar la Copa Sudamericana y ya tiene un nombre que genera ilusión en La Ribera, aunque por ahora las conversaciones no pasaron de sondeos informales.
Ese objetivo es un volante de recorrido que milita en el exterior y que en más de una oportunidad manifestó su deseo de ponerse la camiseta azul y oro. El presidente de la institución sabe que el futbolista quiere regresar al continente cuanto antes, lo que podría facilitar una eventual negociación.
Hasta el momento, sin embargo, no hubo ningún acercamiento formal. El propio Torreira reconoció en público que su anhelo es enorme, pero que sin un llamado concreto desde La Boca se hace difícil sostener la ilusión. La dirigencia, por su parte, mantiene el nombre en carpeta y evalúa los pasos a seguir.
Actualmente en el Galatasaray de Turquía, Torreira es el mediocampista que Rodolfo Arruabarrena quiere sumar para darle equilibrio y quite al equipo.
El pase no será sencillo. En 2024 el uruguayo renovó su contrato con el club turco y extendió su vínculo hasta junio de 2028. Su valor de mercado ronda los 12 millones de euros, una cifra que la dirigencia xeneize evalúa como alta pero que podría achicarse aprovechando el deseo manifiesto del jugador de pegar la vuelta al fútbol sudamericano.
La vez que Torreira disparó contra Riquelme
Las declaraciones del uruguayo mezclaron ilusión y frustración en dosis parejas. Torreira apuntó directamente contra el presidente de Boca, Juan Román Riquelme: “Si nadie me quiere no va a pasar nada. Me voy a sentir mal el día que termine mi carrera por no haber jugado”, soltó. Sus palabras reflejaron el fastidio por la ausencia de un gesto concreto desde Brandsen 805.
Rodolfo Arruabarrena sigue de cerca la situación de un futbolista al que consideran una pieza ideal para la exigencia que plantea la Copa Sudamericana. Hoy no hay negociaciones abiertas, y el reloj corre de cara a la apertura del libro de pases de mitad de año.
