BOCA JUNIORS

Arruabarrena tomó una decisión tajante tras el golpe ante Riestra «Apostar por lo que funcionó»

 

El Vasco dejó atrás la rotación extrema y pone a los referentes en Chile.

 
Arruabarrena
Arruabarrena

(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena definió que Boca volverá a poner a los titulares habituales en la revancha ante O’Higgins por la Copa Sudamericana, luego de la goleada 3-0 que sufrió el equipo con una formación alternativa frente a Deportivo Riestra. El entrenador dejó atrás la rotación extrema y apostará por los referentes para un partido que puede marcar el rumbo del ciclo.

La caída en Bajo Flores encendió las alarmas puertas adentro. Los suplentes elegidos para el debut del Torneo Clausura "no lograron responder" y el Xeneize quedó expuesto desde el arranque, con errores defensivos y poca reacción ofensiva después de recibir los goles. La imagen que dejó el equipo preocupó tanto como el resultado.

Arruabarrena asumió la responsabilidad por la formación y la atribuyó al desgaste físico del plantel por la seguidilla de partidos. Sin embargo, la falta de respuesta colectiva lo llevó a revisar la estrategia de cara al compromiso internacional. El Vasco entendió que no hay margen para acumular golpes.

Apenas terminó el encuentro, el cuerpo técnico ordenó el regreso inmediato del plantel a los entrenamientos en Ezeiza, sin otorgar un día libre. La prioridad fue empezar cuanto antes la preparación para la revancha en Chile, donde Boca se juega la clasificación con una "ventaja mínima tras el triunfo por 1-0 en la ida".

Leandro Paredes y Miguel Merentiel serán dos de los nombres que volverán a la formación titular. Junto a otros referentes que no estuvieron desde el inicio ante Riestra, el DT busca recuperar la jerarquía y la experiencia necesarias para un cruce que no admite dudas. La fuente consultada confirmó que "apostaría por poner a los habituales titulares en Chile", una decisión que responde a la necesidad de mostrar una versión completamente diferente a la del debut en el campeonato local.

El partido ante O’Higgins asoma como una prueba decisiva para el ciclo de Arruabarrena. Una clasificación le devolvería tranquilidad al grupo después de una semana complicada; una eliminación profundizaría el malestar alrededor del equipo. El entrenador defendió a sus jugadores pero dejó en claro que Boca necesita una reacción inmediata, sobre todo después de un resultado que golpeó al plantel no solo por el marcador sino por la pobre respuesta colectiva.

El trabajo en Ezeiza se intensificó desde el mismo momento en que terminó el partido con Riestra. La determinación de no dar descanso al plantel fue un mensaje interno: no hay tiempo que perder y cada sesión cuenta para ajustar las piezas antes del viaje. El cuerpo técnico trabajó sobre los desacoples defensivos que quedaron expuestos en Bajo Flores y buscó recuperar la confianza ofensiva de un equipo que, con los titulares en cancha, había mostrado otra solidez.

"Paredes, Merentiel y los referentes vuelven al equipo", confirmaron desde el entorno del plantel. La presencia de ambos jugadores le aporta al esquema de Arruabarrena la cuota de experiencia y manejo de tiempos que faltó ante Riestra. Paredes, por su capacidad para ordenar el mediocampo, y Merentiel, por su peso en el área rival, son dos fichas inamovibles en el esquema que el Vasco piensa para Chile.

La primera gran decisión del entrenador después del golpe en el torneo local ya está tomada: dejar de lado la rotación extrema y apostar por los hombres que considera fundamentales. Boca se juega mucho más que una clasificación en territorio chileno; se juega la posibilidad de encontrar la calma necesaria para encarar el resto de la temporada sin las dudas que dejó la última presentación.