(BUENOS AIRES).- Mientras Leandro Paredes se prepara para los cuartos de final del Mundial 2026 con la Selección Argentina, Rodolfo Arruabarrena ya definió quién tomará su lugar en el mediocampo de Boca: Tomás Belmonte será el encargado de cubrir la ausencia del capitán hasta que termine su participación en la Copa del Mundo.
"Rodolfo Arruabarrena no puede contar con Leandro Paredes. El capitán del equipo se encuentra en el Mundial 2026 con la Selección Argentina y enfocado en los cuartos de final ante Suiza", describe el escenario actual en el club de la Ribera. Mientras la Selección siga en carrera, el cuerpo técnico deberá arreglarse sin su referente en la mitad de la cancha.
La decisión de Arruabarrena quedó a la vista en el primer amistoso de pretemporada a puertas abiertas, donde Belmonte integró el once inicial frente a Athletico Paranaense. Todo indica que repetirá como titular la próxima semana, cuando Boca enfrente a Sarmiento por la Copa Argentina, el primer compromiso oficial del segundo semestre.
El semestre de Belmonte
Belmonte, de 28 años, no se consolidó como titular fijo bajo la conducción de Claudio Úbeda en la primera parte de 2026, pero sumó rodaje. Disputó 12 partidos entre torneo local y copas, sin marcar goles ni dar asistencias. Aun así, el volante se mantuvo en la consideración del nuevo cuerpo técnico y ahora asoma como una pieza relevante ante la vacante que dejó Paredes.
La ausencia del capitán llegó en un momento clave para el mediocampista, que en este mercado de pases estuvo en la mira de dos clubes argentinos. Vélez, por pedido de Guillermo Barros Schelotto, y Estudiantes de La Plata mostraron interés en incorporarlo, aunque ninguno formalizó una oferta concreta para sacarlo de Boca. Esa falta de avances le terminó de allanar el camino para pelear por un puesto.
El regreso de Paredes dependerá del rendimiento de la Selección en el Mundial 2026. Mientras Argentina siga avanzando, Belmonte sumará minutos y partidos para convencer a Arruabarrena de que merece seguir en el once, más allá de que, tarde o temprano, el capitán retome su lugar en la mitad de la cancha. El próximo desafío es inminente: la Copa Argentina frente a Sarmiento aparece como la primera prueba de fuego para el volante en esta nueva etapa.
