(BUENOS AIRES).- “¡Los dos! ¡Sí, sí, sí, sí! ¡Los dos!”, le gritó Álvaro Montero a sus compañeros segundos antes de que un tiro libre de Vélez desnudara su error y terminara en el gol que hizo estallar a los hinchas de Boca. El arquero colombiano no solo ordenó que la barrera estuviera integrada por apenas dos futbolistas: también decidió que nadie se metiera en el área, y después se quejó de la ejecución que él mismo dejó pasar.
La secuencia quedó registrada en un audio que se viralizó rápido. Primero Montero les pidió “no se metan en el área” y enseguida, con un grito casi desesperado, les reclamó atención: “¡hey! ¡Mirame a mí! ¡Mirame a mí! ¡Los dos! ¡Sí, sí, sí, sí! ¡Los dos!”. Así armó una barrera mínima de la que después intentó desentenderse, mientras su colega Manuel Lanzini le anticipaba al ejecutante, a metros de distancia: “¡pégale por afuera, eh! ¡Pégale ahí al primer palo!”.
Diego Valdés tomó el consejo al pie de la letra. Con un remate lejano buscó el primer palo y Montero respondió con una estirada que la propia transmisión calificó de “flojísima”. La pelota ni siquiera pasó demasiado pegada al poste, pero el arquero de Boca quedó expuesto por un achique que dejó más dudas que certezas. La imagen no tardó en demostrar que había armado mal la barrera y que un tercer hombre habría sido indispensable para cubrir ese sector.
Ni bien la pelota tocó la red, Montero volvió a ser protagonista. “Las quejas de Montero casi que culpando a la barrera, pero la decisión de poner dos fue de él”, describió el relato. Mientras el arquero recriminaba a sus compañeros, del otro lado Barrera los arengaba: “dale, dale, dale, vamos a seguir, a seguir”. La escena contrastó con la mirada de los futbolistas de Boca, que observaban a su arquero tratando de repartir responsabilidades que él mismo había asumido al dar las indicaciones.
Las imágenes del blooper del arquero colombiano no tardaron en viralizarse y desataron la furia de los simpatizantes de Boca, que le reclamaron tanto la floja respuesta como la lectura equivocada de la jugada. La barrera de dos hombres fue suya, la ausencia de un tercer futbolista también, y la pelota no llevaba la rosca suficiente como para justificar semejante fallo bajo los tres palos.
La prueba de que la responsabilidad fue íntegramente de Montero se completó con la repetición de la jugada: la barrera quedó corta, la reacción llegó tarde y el remate entró sin demasiado drama. El propio audio confirma que el arquero manejó la situación a los gritos y después buscó descargar la equivocación en quienes solo cumplieron sus órdenes.
El cierre de la secuencia prometía la explicación del goleador, pero esa parte quedó fuera del registro que expuso a Montero. Lo que sí quedó claro es que el tanto de Vélez nació y murió en las decisiones del arquero de Boca, y que cada repetición del video le devolvió la misma conclusión a los hinchas: el error fue solo suyo.
