(BUENOS AIRES).- “El presidente también llegó a un acuerdo contractual con el protagonista”. La frase, que refleja el avance de las negociaciones, le pertenece a un periodista que sigue el día a día del club y pinta el momento de Boca Juniors con Sebastián Villa: el Xeneize ya acordó el contrato con el delantero colombiano y ahora está muy cerca de sellar la transferencia con Independiente Rivadavia (M).
Boca se plantó en un ofrecimiento de poco más de 6 millones de dólares por el pase. En Mendoza pretenden el valor de su cláusula, fijada en 7 millones, pero en el club de La Ribera hay optimismo y Juan Román Riquelme está dispuesto a desembolsar esa diferencia para destrabar la operación. La postura del futbolista fue clave para reencauzar las charlas.
Sebastián Villa le comunicó a la dirigencia de la Lepra mendocina que no lo tuvieran en cuenta en el arranque del segundo semestre y que pretende emigrar en este mercado. Ese gesto, sumado al acuerdo contractual que ya cerró con Boca, le dio a Riquelme las garantías para presionar con un nuevo intento.
El retorno del colombiano genera una división inevitable. Villa jugó cinco temporadas en el Xeneize entre 2018 y 2023 y su salida estuvo atravesada por conflictos judiciales que alimentan la reticencia de los hinchas a su vuelta. Por eso el club analizó alternativas como Maher Carrizo y Tiago Palacios, aunque ninguna prosperó.
La necesidad del entrenador Rodolfo Arruabarrena de sumar un extremo inclinó la balanza a favor de Villa. Las negociaciones, que durante junio parecían estancadas por la diferencia económica entre lo ofertado y la cláusula, se reencauzaron rápido en las últimas horas y hoy ambas partes se muestran cerca del acuerdo definitivo.
Si no surgen imprevistos de último momento, Sebastián Villa se convertirá en el tercer refuerzo de Boca en este mercado de pases, después de los arribos de Leandro Lozano y Álvaro Montero.
