(BUENOS AIRES).- Boca definió la situación de Milton Giménez y ya mueve el mercado: el delantero corre desde atrás en la consideración de Rodolfo Arruabarrena y el club acelera la búsqueda de un refuerzo para el ataque. La decisión del entrenador empezó a tener impacto directo en la planificación del plantel y dejó al atacante en una posición incómoda de cara al futuro inmediato.
La señal más clara se vio en los últimos compromisos, donde Giménez prácticamente no tuvo protagonismo. Para el cuerpo técnico, hoy está por detrás de otras opciones ofensivas y su rol pasó a ser secundario dentro del plantel profesional de Boca Juniors.
La evaluación del entrenador no es circunstancial. Arruabarrena viene analizando el rendimiento de sus delanteros y considera que necesita otro perfil para potenciar el frente ofensivo. Mientras algunos futbolistas ganan terreno en la rotación, Giménez empieza a perderlo y su lugar quedó condicionado por la presencia de atacantes mejor posicionados en la consideración del DT.
La falta de minutos y continuidad es un indicio claro de que su rol cambió respecto a lo que se esperaba meses atrás. El delantero, que había llegado con expectativas de sumar protagonismo, hoy enfrenta un escenario en el que deberá remar desde atrás si pretende revertir la situación.
El mercado de pases, en movimiento
La postura del cuerpo técnico ya tiene consecuencias concretas. Boca acelera la búsqueda de un nuevo delantero y la dirigencia, encabezada por Juan Román Riquelme, trabaja en distintas alternativas para cumplir con el pedido del entrenador.
Arruabarrena considera prioritario sumar un atacante que pueda adaptarse rápido y aportar soluciones inmediatas en el frente ofensivo. Con la competencia en marcha, en el club entienden que no pueden demorarse en las gestiones.
Pero además, la situación de Giménez abre una puerta concreta en este mercado de pases. Si llega una oferta por el delantero, en el club están dispuestos a analizarla. No se trata de una salida obligada, pero sí de una posibilidad real que la dirigencia no descarta.
La eventual partida del atacante liberaría espacio en el plantel y permitiría avanzar con mayor decisión por un refuerzo en esa posición, algo que el cuerpo técnico considera prioritario. El efecto dominó que genera la decisión de Arruabarrena ya llegó a los despachos del club.
Reconfiguración ofensiva
El panorama actual muestra a un Boca en plena reconfiguración en ataque. Arruabarrena busca variantes, analiza rendimientos y define quiénes serán protagonistas en su ciclo. En ese armado, algunos nombres quedan mejor posicionados que otros y el mensaje del entrenador marcó el rumbo de las decisiones que vienen.
Para Giménez, el desafío será revertir este escenario y volver a meterse en la pelea por un lugar. Sin embargo, el contexto no es sencillo y dependerá tanto de su rendimiento como de las decisiones que tome el club en el mercado de pases.
Mientras tanto, Boca acelera en la búsqueda de un delantero que le dé al equipo un salto de calidad inmediato en el frente ofensivo. La dirigencia deberá moverse rápido para cumplir con los objetivos planteados por el entrenador antes de que se cierre el mercado.
