BOCA JUNIORS

Arruabarrena sorprendió y cambió la tradicional posición de Villa en tres entrenamientos «Lo quiero acá»

 

El colombiano sale de la banda y busca un nuevo rol en el ataque xeneize.

 
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(BUENOS AIRES).- El regreso de Sebastián Villa a Boca Juniors viene con un replanteo táctico de fondo. Rodolfo Arruabarrena ya trabaja con el colombiano y sorprendió al ubicarlo en posiciones que nunca ocupó en su carrera, lejos de su rol clásico de extremo por izquierda. La idea del entrenador es sumar imprevisibilidad al ataque xeneize y potenciar a un jugador que, en este nuevo ciclo de Boca, aparece como una pieza que puede marcar diferencias.

A lo largo de su carrera, Villa se destacó principalmente jugando a pie natural por el sector zurdo, desde donde explotó su velocidad y el desequilibrio en el uno contra uno. Sin embargo, el nuevo cuerpo técnico pretende darle una vuelta a su función y dotar al equipo de una dinámica ofensiva distinta, en sintonía con el proceso de renovación que encara el club, con mayor protagonismo de juveniles y una idea de juego que busca más dinamismo.

En los entrenamientos recientes, Arruabarrena probó variantes para que el colombiano no parta solo desde la banda, sino que tenga mayor libertad para moverse por todo el frente de ataque. La búsqueda pasa por evitar que sea un jugador predecible y que pueda aparecer por distintos sectores para generar peligro, rotando constantemente con los mediapuntas y delanteros. El propio DT busca que el ataque de Boca gane en movilidad y no dependa de posiciones fijas.

Las alternativas en ofensiva

Una de las opciones concretas que maneja el DT es utilizarlo por la banda derecha, a perfil cambiado. Desde allí, Villa tendría la chance de enganchar hacia adentro y pisar el área con pelota dominada para finalizar las jugadas, una alternativa que el cuerpo técnico evalúa como un recurso extra para sorprender a las defensas rivales.

En algunos pasajes de las prácticas, el colombiano incluso fue probado como una especie de segundo delantero, acompañando a un nueve de referencia. Esa posición le permitiría jugar más cerca del área rival y aprovechar su velocidad en espacios reducidos, aunque supone un cambio rotundo respecto al rol que supo cumplir en su primera etapa en el club.

Más allá de la posición exacta, el mensaje del entrenador es concreto: Villa tendrá que adaptarse a un sistema de mayor flexibilidad. Dejará de ser un extremo clásico pegado a la raya para convertirse en un futbolista con mayor participación en la generación de juego y relevos constantes. Su rendimiento dependerá tanto de su capacidad individual como del entendimiento con sus compañeros en la nueva estructura ofensiva.

Boca atraviesa un proceso de renovación con amplio protagonismo juvenil y una idea que prioriza el dinamismo. En ese contexto, el colombiano aparece como una de las cartas fuertes en ofensiva y, de cara a los próximos partidos, Arruabarrena continuará con las pruebas para terminar de definir su nueva ubicación dentro del once.