BOCA JUNIORS

Riquelme sueña con un reemplazo top de Palacios si el chileno se va de Boca

 

El presidente de Boca pone su radar en el volante de Corinthians para cubrir una eventual baja.

 
Juan Román Riquelme
Juan Román Riquelme

(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme ya mueve fichas para cubrir un posible hueco en el mediocampo de Boca. Ante los rumores de una salida inminente de Carlos Palacios, el presidente del club puso sus ojos en un volante que brilla en el fútbol sudamericano: Rodrigo Garro, la figura de Corinthians.

La partida de Palacios empezó a tomar fuerza en las últimas horas y en la Bombonera no quieren quedar desprevenidos. “Ante la posible salida del chileno del plantel, el presidente de Boca puso en su radar un volante que viene teniendo un gran presente en su club sudamericano”, confiaron fuentes cercanas a la directiva. La necesidad de un reemplazante a la altura encendió las alarmas en la gestión de Riquelme.

Ese radar apuntó directo a Garro, un viejo anhelo xeneize. El enganche de Corinthians viene siendo seguido desde hace tiempo, pero el escenario actual cambió las prioridades. “Garro viene siendo un gran anhelo de Boca desde hace tiempo, pero ahora Juan Román Riquelme podría acelerar las negociaciones, ante la partida de Carlos Palacios”, explicaron los mismos voceros.

En el cuarto piso de la Bombonera ya sueñan con el zurdo como el heredero ideal de Palacios. Garro aparece como el máximo candidato a suceder al chileno, y Riquelme analiza los pasos a seguir para tentarlo con el regreso al fútbol argentino, pese a la complejidad de la operación.

La competencia de River

El Millonario también se metió en la pelea. River sigue de cerca la situación de Garro y no descarta enviar una oferta formal en los próximos días. “River también se mueve para quedarse con los servicios de Garro”, aseguraron en el entorno del mercado, lo que obliga a Boca a moverse rápido si quiere llevarse al talentoso volante.

Una cláusula de 100 millones de euros

El principal obstáculo es el blindaje que le puso Corinthians. El Timão considera a Garro una pieza fundamental y le estableció una cláusula de rescisión de 100 millones de euros, una cifra imposible para cualquier club del continente. “El club que quiera al volante deberá abonar 100 millones de euros”, ratificaron desde Brasil.

Ese número descomunal deja poco margen a una ejecución directa de la salida. Boca deberá explorar alternativas de negociación —un préstamo con opción, una compra por un monto menor o un canje— si pretende concretar el sueño de Riquelme. Mientras tanto, el presidente sigue de cerca las definiciones por Palacios, que serán el disparador de cualquier movimiento formal.