(BUENOS AIRES).- “Román tuvo más que una reacción dirigencial, tuvo una reacción de líder, de referente, de capitán”, recordó Diego González, ex mediocampista de Boca, sobre la noche del 30 de octubre de 2021 en que Juan Román Riquelme bajó a todo el plantel del micro tras la derrota 1-0 ante Gimnasia en la Bombonera.
Esa noche, después de la dura caída como local, Juan Román Riquelme, entonces vicepresidente del club, esperó a que los jugadores subieran al colectivo para regresar a la concentración. Mientras el entrenador Sebastián Battaglia daba la conferencia de prensa, Riquelme tomó la decisión de hacerlos volver a la zona interna del estadio. La escena, con el plantel retirándose del micro delante de los medios, se convirtió en una postal de aquel ciclo.
“Nos fuimos de la cancha, la gente estaba muy molesta. Creo que ahí Román tuvo más que una reacción dirigencial, tuvo una reacción de líder, de referente, de capitán, que era brindarnos todo su apoyo y que él estaba con nosotros”, detalló Diego González al reconstruir aquella intervención. El exvolante remarcó que el gesto no fue un reto, sino una demostración de respaldo absoluto.
El propio Riquelme y Battaglia coincidieron años después en que aquella charla no tuvo tono de reproche, sino que el entonces vicepresidente felicitó al equipo por el segundo tiempo que habían jugado. González aportó más detalles sobre lo que escucharon los futbolistas en el vestuario: “Él no dudaba de ninguno de los que estábamos ahí en el vestuario. Sabía que íbamos a salir campeones si nosotros nos lo proponíamos. Fue como que hablase un capitán. Vio la situación, se ve que se quedó, demoró un poco y nosotros ya estábamos en el micro, pero fue eso”.
El episodio ocurrió en medio de la etapa de definición de la Copa Argentina, torneo que Boca terminaría ganando. La intervención de Juan Román Riquelme quedó en el anecdotario del club como un mensaje interno que excedió lo dirigencial y apuntaló la confianza del grupo en un momento caliente de la temporada.
La repercusión y la enseñanza que dejó el gesto
El recuerdo de aquella noche, según Diego González, también incluye la sorpresa por la repercusión mediática que tuvo. “Después salió en todos lados. Salió como que nos sacó, pero tenía esos gestos que te hacen decir: ‘Bueno, si el ídolo máximo del club nos brinda todo su apoyo y toda su tranquilidad, no queda otra que jugar tranquilos’”, analizó.
El Pulpo aseguró que lo vivido dejó una marca para su futuro fuera de la cancha: “Esas cosas son las que marcan y las que a uno también le enseñan cómo tiene que manejarse delante de un grupo. Y acordarse para el día de mañana, cuando me toque estar en otra función, de tratar de transmitir lo mismo”. El exmediocampista se llevó, además del título, una lección de liderazgo que piensa aplicar cuando asuma otro rol.
