(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena ya trabaja en la planificación del plantel de Boca para su segundo ciclo y, antes de estampar la firma, le hizo un pedido concreto a Juan Román Riquelme: quiere a un delantero que ya dirigió y con el que fue campeón en el club. El elegido es un viejo conocido que actualmente se desempeña en el fútbol brasileño.
Se trata de Jonathan Calleri, atacante de San Pablo que el propio Vasco condujo en 2015. Según contó el periodista Martín Costa, “hubo un sondeo de Boca al atacante, quien ya vistió la camiseta azul y oro, para conocer su situación. Sin embargo, ‘Jony’ no tiene ninguna intención, al menos por ahora, de regresar a la Argentina. De esta manera, pretende quedarse en San Pablo”.
Calleri, de 32 años, tiene contrato con el club paulista hasta diciembre de este año y su salida no sería sencilla. El periodista Luciano Cofano señaló que, entre el valor del pase y lo que Boca debería pagarle al jugador, “Riquelme tendría que desembolsar una cifra cercana a los 8 millones de dólares”.
El delantero ya sabe lo que es ganar con la camiseta xeneixe. Llegó a Boca en julio de 2014 proveniente de All Boys, disputó 61 partidos, marcó 23 goles y repartió 12 asistencias. Justamente bajo la dirección de Arruabarrena se consagró campeón del Campeonato de Primera División y de la Copa Argentina en 2015.
Mientras se complica el regreso de Calleri, Boca avanza en otros frentes del mercado de pases. El club ya realizó una oferta de 3 millones de dólares por el defensor colombiano Jhohan Romaña, que quedará libre de San Lorenzo a fin de año y es una de las prioridades para reforzar la última línea.
En paralelo, Arruabarrena planea una depuración profunda del plantel. Siete futbolistas no serían tenidos en cuenta para la próxima temporada: Lucas Janson, Agustín Martegani, Rey Domenech, Carlos Palacios, Ángel Romero, Juan Ramírez y Nicolás Orsini. Además, Ander Herrera negocia la rescisión de su contrato a seis meses del vencimiento y se perfila como la primera baja fuerte.
Con la negativa de Calleri sobre la mesa, la dirigencia de Boca deberá explorar otras alternativas para cubrir el puesto de centrodelantero, un pedido expreso de Arruabarrena para encarar la segunda mitad del año con la jerarquía ofensiva que el entrenador considera indispensable.
