(BUENOS AIRES).- Boca se quedó sin el refuerzo ofensivo de jerarquía que perseguía para este mercado de pases. Pese a los llamados directos de Juan Román Riquelme y de Rodolfo Arruabarrena, el atacante que ilusionaba al Xeneize renovó su vínculo con la Roma y no volverá al fútbol argentino al menos por una temporada más.
El futbolista en cuestión es Paulo Dybala. Después de semanas de contactos entre la dirigencia xeneize y el entorno del jugador, la “Joya” aceptó la propuesta de continuidad de la Roma y puso fin a los rumores que lo vinculaban con el club de La Ribera. Su vínculo anterior había expirado el 30 de junio y, aunque desde Boca existía la esperanza de incorporarlo sin costo, el cordobés optó por seguir en Italia.
Riquelme, presidente de Boca, y Arruabarrena, el entrenador, mantuvieron conversaciones con Dybala para conocer su intención de regresar al país. El delantero, de 32 años, les había pedido tiempo para evaluar la decisión. Finalmente, la respuesta fue negativa para las aspiraciones del club argentino: Dybala vestirá la camiseta de la Roma por quinta temporada.
Para quedarse, el atacante aceptó una rebaja sustancial en su salario. Según los términos del acuerdo, su sueldo pasó de aproximadamente 8 millones de euros anuales a unos 3 millones, lo que representa una reducción cercana al 65 por ciento. La Roma, inmersa en un recorte presupuestario, valoró el gesto del jugador, que priorizó la estabilidad deportiva y el deseo de disputar la Champions League con el conjunto giallorosso.
El aval del técnico Gian Piero Gasperini fue determinante. El entrenador considera a Dybala el líder técnico del equipo y su postura inclinó la balanza en la negociación. La dirección deportiva, que desde el 1 de julio encabeza Tony D’Amico —hombre de confianza de Gasperini por su pasado compartido en el Atalanta—, hizo del argentino una pieza central del proyecto.
El nuevo vínculo entre Dybala y la Roma se extiende por un año, con una opción a favor del club para prolongarlo una temporada más. Los 3 millones de euros fijos podrán incrementarse con bonos atados a la cantidad de partidos y goles.
Solo resta la comunicación oficial de la institución, que se espera en los próximos días. El futbolista se sumará a la concentración del plantel prevista para el 13 de julio, con lo que la posibilidad de verlo en Boca queda definitivamente postergada.
