(BUENOS AIRES).- La dirigencia de Boca “espera que durante las próximas semanas aparezcan ofertas formales por otros dos futbolistas que despertaron interés en el exterior: Milton Delgado y Lautaro Di Lollo”, mientras encamina la venta de Exequiel Zeballos al Napoli. El mercado de pases del club de la Ribera sigue caliente y no se detiene: ya cerró tres incorporaciones y ahora se prepara para resolver el futuro de dos de sus principales joyas de la cantera.
Los refuerzos confirmados hasta ahora son Leandro Lozano, Álvaro Montero y Sebastián Villa. Lozano, lateral derecho uruguayo de 27 años, llegó desde Argentinos Juniors por 3,5 millones de dólares netos y firmó contrato hasta diciembre de 2030. Montero, arquero colombiano de 2,01 metros que viene de jugar el Mundial 2026 con su selección, se sumó tras una operación cercana a los 4 millones de dólares y también selló su vínculo hasta 2030. Villa, el que más polémica generó por su condena en una causa de violencia de género, regresó al club después de tres años a cambio de 6,5 millones de dólares netos y firmó por cuatro temporadas.
En paralelo, el club tuvo sondeos laterales durante la ventana. Esequiel Barco fue acercado a Boca por intermediarios y en su momento contó con el visto bueno de Juan Román Riquelme, pero las charlas no avanzaron porque la prioridad para el ataque siempre fue repatriar a Sebastián Villa. Ahora Barco está en el radar de River, que busca cerrarlo como Plan B tras la caída de las negociaciones por Thiago Almada: desde Núñez apuntan a comprar el 50% del pase en 5,5 millones de dólares.
En el capítulo de las posibles ventas, Milton Delgado concentra buena parte de la atención. El volante central, apodado “Chelito”, tuvo sondeos de Inter Miami, Chelsea, Bournemouth, Besiktas e Inter, pero el único que puso plata sobre la mesa fue Trabzonspor. La institución turca ofreció 8 millones de euros, cifra que Boca rechazó en el acto por considerarla insuficiente. Delgado, que viene de jugar el Mundial Sub-20 en Chile, tiene contrato hasta diciembre de 2029 y una cláusula de rescisión de 15 millones de dólares. El cuerpo técnico de Rodolfo Arruabarrena lo quiere para la segunda mitad del año, así que solo una oferta cercana a ese valor torcería la postura del club.
Distinto es el caso de Lautaro Di Lollo. El defensor perdió terreno con el “Vasco” en este arranque de ciclo y dejó de ser titular fijo, pero su juventud y sus condiciones mantienen el interés europeo vigente. Alavés presentó una propuesta de préstamo por un año, aunque en Brandsen 805 la prioridad no es cederlo sino venderlo de manera definitiva si llega un ofrecimiento que cumpla con las expectativas económicas. Di Lollo, que integró la prelista de la Selección Argentina antes del Mundial 2026, tiene vínculo hasta diciembre de 2029 con una cláusula de 20 millones de dólares, superior a la de Delgado.
El club también espera destrabar en los próximos días la llegada de un centrodelantero, una solicitud expresa de Arruabarrena para completar el plantel. Mientras tanto, la dirigencia mantiene una premisa clara con sus juveniles: no desprenderse de ellos salvo que lleguen números que reflejen el valor de sus cláusulas de rescisión.
Con la ventana de transferencias todavía abierta, Boca se aferra a la base del plantel para afrontar la Copa Sudamericana y el Torneo Clausura, aunque no cierra la puerta a nuevas ventas. La última palabra, como siempre, la tiene la dirigencia que encabeza Riquelme. Las negociaciones no se apagan: mientras haya libro de pases, el Xeneize seguirá atento a oportunidades para comprar y también para vender.
