BOCA JUNIORS

“No quiero parar”: Paredes y su obsesión por jugar en Boca

 

Tras la final del Mundial, el mediocampista se reintegra sin vacaciones largas. El cuerpo técnico monitorea su lesión.

 
Boca
Boca

(BUENOS AIRES).- Leandro Paredes volverá a calzarse la camiseta de Boca en los próximos días, después de la final perdida del Mundial 2026 con la Selección Argentina. El entrenador Rodolfo Arruabarrena ya definió el plan: el mediocampista tendrá un descanso breve pero no se tomará vacaciones prolongadas, porque lo considera una pieza central para los compromisos que se vienen.

El volante, que disputó siete partidos y acumuló 696 minutos en la Copa del Mundo, llega con el impacto anímico de haber quedado a las puertas del bicampeonato tras la derrota ante España. Su intención es cambiar rápido el chip para reencontrarse con el equipo y con los hinchas en La Bombonera.

Arruabarrena mantiene contacto permanente con Paredes. La decisión del cuerpo técnico es que el jugador tenga un breve receso junto a su familia y luego se reintegre de lleno al plantel, sin la licencia extendida que suele darse después de un torneo de ese desgaste, por la importancia de los próximos duelos del Xeneize.

El cuerpo técnico también pondrá la lupa en la condición física del mediocampista. Paredes arrastraba una lesión muscular en el isquiotibial derecho antes del Mundial y, aunque llegó a recuperarse para ser una alternativa importante para Lionel Scaloni, ahora será monitoreado de cerca para evitar recaídas.

La duda para la Sudamericana

El interrogante inmediato pasa por saber si estará a disposición para el partido ante O’Higgins por los 16avos de final de la Copa Sudamericana, que se juega en pocos días. En Boca no descartan ninguna posibilidad, pero saben que deben evaluar el cansancio físico y mental que arrastra el futbolista después de una competencia tan exigente.

El propio Paredes quiere volver a la actividad lo antes posible y sumar minutos frente al público de La Bombonera. El cuerpo técnico definirá si lo utiliza desde el arranque, si lo lleva al banco de suplentes o si le concede más descanso antes de devolverle la titularidad.

Más allá de la frustración por la final perdida, Paredes, campeón del mundo, completó un Mundial con siete presencias y casi 700 minutos de juego. Ahora, en Boca confían en que su regreso le aporte equilibrio y jerarquía al mediocampo, justo en la recta de una temporada que tiene al Xeneize como protagonista en todos los frentes. El mediocampista que supo ser pieza importante para Scaloni durante la competencia buscará transformarse nuevamente en uno de los futbolistas más determinantes del equipo de Arruabarrena, que espera contar con su capitán para afrontar los desafíos inmediatos.