BOCA JUNIORS

Riquelme pone en pausa el mercado de delanteros: por qué cambió la estrategia «Van a esperar vender»

 

La dirigencia espera por ventas y mejores precios antes de pagar por un delantero.

 
Boca
Boca

(BUENOS AIRES).- Boca modificó su estrategia en la búsqueda de un delantero centro y decidió frenar las negociaciones por David Romero, Luciano Gondou y Lucas Passerini. Los montos solicitados por sus respectivos clubes llevaron a la dirigencia a tomarse un tiempo antes de realizar una oferta formal, a la espera de alternativas más convenientes en el mercado de pases.

La intención de incorporar un 9 sigue firme. La lesión de Adam Bareiro y la necesidad de sumarle competencia a Miguel Merentiel habían acelerado las gestiones en las últimas semanas. Sin embargo, las cotizaciones de los tres atacantes enfriaron cualquier posibilidad de cierre inminente: en el club consideran que no deben concretar una operación sin estar completamente convencidos de que se trata del jugador indicado.

Por eso Juan Román Riquelme y el Consejo de Fútbol resolvieron no apurarse. La estrategia ahora apunta a observar cómo avanza el mercado y a analizar las nuevas posibilidades que puedan aparecer en las próximas semanas. La dirigencia prefiere esperar antes que pagar cifras que considera demasiado altas por los delanteros que tiene en carpeta.

La información sobre la evaluación de los tres nombres fue revelada por Augusto César. Según ese reporte, los valores que pusieron sobre la mesa Independiente Rivadavia por Romero, Argentinos Juniors por Gondou y Talleres por Passerini hicieron que el Xeneize reconsiderara los plazos. Ninguno de los tres clubes mostró predisposición a negociar por debajo de las cláusulas o los montos pretendidos, y en Boca entienden que forzar una compra en esas condiciones ataría recursos que podrían destinarse a una opción más ajustada en lo futbolístico y en lo económico.

La llave de las ventas

La postura del club también se apoya en la posibilidad de liberar cupos y ganar margen de maniobra económico. Si se concretan las transferencias de Exequiel Zeballos y Marcelo Saracchi, Boca podría incorporar jugadores con los cupos extras que se generen hasta el 2 de septiembre.

Una venta de Zeballos le daría al Xeneize un ingreso importante y liberaría espacio dentro del plantel. El extremo está en la mira de clubes del exterior y su transferencia es una de las operaciones que más atención genera por estas horas en Brandsen 805. El mercado de pases en ligas como la MLS, Brasil y algunos destinos europeos todavía tiene ventanas abiertas, lo que mantiene viva la chance de una salida antes del cierre del libro de pases local.

Con Saracchi ocurre algo similar. Si el lateral uruguayo deja la institución, Boca sumaría, además de un alivio en los contratos, un cupo de extranjero libre, un detalle relevante a la hora de apuntar a refuerzos en mercados internacionales sin ocupar las plazas actuales. La combinación de ambas salidas le daría al club oxígeno financiero y flexibilidad reglamentaria para moverse con más agresividad en la recta final del mercado.

El entrenador Arruabarrena ya dejó en claro que necesita variantes ofensivas y la directiva trabaja para cumplir con el pedido. La prioridad no cambió, pero sí los tiempos: la espera es parte de la estrategia para encontrar un delantero que encaje en lo futbolístico y en lo económico antes que apurarse a pagar cifras consideradas excesivas. Mientras tanto, Boca mantiene los contactos abiertos y monitorea un mercado que todavía puede ofrecer oportunidades hasta el cierre definitivo.