(BUENOS AIRES).- La dirigencia de Boca, con Juan Román Riquelme a la cabeza, y el cuerpo técnico que encabeza Rodolfo Arruabarrena analizan el futuro inmediato de un futbolista del plantel que no logró consolidarse en el primer equipo y está en el radar de Gremio de Brasil, que ya hizo sondeos iniciales y presiona para llevárselo.
El club de Porto Alegre mostró un interés concreto por el jugador, que en este semestre no tuvo demasiada continuidad. Según la información publicada por El Crack Deportivo, el club brasileño "mostró interés concreto y ya realizó sondeos iniciales para conocer condiciones". Hasta ahora, el contacto no pasó de charlas informales y en Boca aseguran que "todavía no hay una propuesta formal sobre la mesa".
La decisión la tiene Arruabarrena. "El cuerpo técnico analiza el rol del jugador dentro del plantel y su utilidad en el esquema del segundo semestre", indicaron las fuentes. Si el entrenador lo considera prescindible, el club le abrirá la puerta de salida; si entra en sus planes, negociarán desde una posición de fuerza.
Riquelme, en tanto, mantiene una línea clara: no regalar a ningún jugador. La política de la dirigencia es no desprenderse de futbolistas importantes sin una compensación económica acorde, por lo que cualquier transferencia deberá ajustarse a esa premisa. "La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme mantiene la política de no desprenderse de jugadores importantes sin una compensación económica adecuada", se informó.
El interés de Gremio se suma a una serie de sondeos que llegaron en las últimas semanas por distintos futbolistas del plantel, lo que confirma que el mercado sudamericano sigue de cerca al club. El jugador en cuestión "no viene teniendo demasiada continuidad en Boca, algo que facilita la aparición de ofertas desde el exterior".
Por ahora, la situación está en una etapa inicial. "El seguimiento del equipo de Porto Alegre es constante y podría transformarse en una oferta concreta si avanzan las negociaciones", señalaron.
Todo depende, entonces, de dos factores: la evaluación que haga Arruabarrena sobre el jugador y la postura que adopte Boca frente a una posible venta. El cierre del mercado de pases obliga a una definición rápida en los próximos días.
