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Boca arranca en la Sudamericana: la necesidad de volver a creer

 

El Xeneize arranca su camino en el playoff ante O’Higgins con la misión de recuperar la identidad perdida.

 
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(BUENOS AIRES).- Cincuenta y seis días después del golpe que significó la eliminación de la Copa Libertadores frente a Universidad Católica, y apenas un puñado de semanas después de la caída contra Huracán que lo dejó afuera del Torneo Apertura, Boca inicia este jueves un nuevo camino. Será ante O’Higgins, por la ida del playoff de la Copa Sudamericana, con un objetivo claro: dejar atrás un semestre para el olvido y empezar a construir otro.

No será un partido más. Es el primer encuentro internacional del ciclo del Vasco Arruabarrena, el regreso de un entrenador que asumió con la misión de devolverle identidad a un equipo que terminó golpeado. La Bombonera vuelve a abrir sus puertas para una noche internacional que, en Boca, tiene mucho más de revancha que de simple estreno.

Un escenario impensado

El contexto también eleva la exigencia. Boca no llegó a esta instancia desde la Sudamericana, sino como uno de los terceros de la fase de grupos de la Libertadores. Por eso deberá disputar este playoff frente a O’Higgins, uno de los segundos de grupo de la Sudamericana, buscando un lugar en los octavos de final.

Es una serie de 180 minutos, pero el primer paso, en una Bombonera que volverá a recibir una copa internacional después de demasiadas frustraciones, puede marcar el tono de un semestre entero. El regreso al estadio para un duelo copero encuentra al club con la obligación de avanzar y, sobre todo, de volver a creer.

Volver a creer

Para Boca, la Sudamericana dejó de ser un objetivo secundario. Después de las eliminaciones consecutivas, comienza una nueva historia. Con otro entrenador, caras nuevas, el regreso de Leandro Paredes y una propuesta mucho más ambiciosa, el Xeneize se planta con la necesidad de demostrar que la página está realmente dada vuelta.

El Vasco Arruabarrena tendrá su primer examen internacional en este segundo ciclo al frente del club. La Bombonera, que tantas veces fue el motor de las hazañas coperas, necesita volver a empujar a un equipo que perdió la confianza y que ahora busca reconstruir su vínculo con la gente. No alcanza con la clasificación: el hincha espera una actuación que borre la imagen de los últimos tropiezos y que sostenga la ilusión de pelear la copa hasta el final.

Sin margen para otro golpe, la consigna dentro del plantel es clara. La obligación es avanzar de fase, pero la prioridad pasa por recuperar la convicción de un grupo que supo ser protagonista y que hoy necesita, más que nunca, volver a creer. El partido de ida se juega este jueves en La Bombonera.