(BUENOS AIRES).- Un Superclásico en la Copa Sudamericana 2026 solo podría disputarse en semifinales, con la ida en La Bombonera y la vuelta en el Monumental. Para que ese escenario exista, Boca debe superar primero el playoff ante O’Higgins de Chile, cuyo partido de ida ya tiene árbitro confirmado.
La Conmebol designó al uruguayo Andrés Matonte para el encuentro del jueves 23 de julio a las 21:30 en la Bombonera. La revancha se jugará una semana después, el jueves 30 de julio, también a las 21:30, en Chile.
Boca llega a esta instancia luego de quedar tercero en su grupo de la Copa Libertadores. Si elimina a O’Higgins, avanzará a los octavos de final de la Sudamericana, donde lo espera Recoleta de Chile.
El equipo de Rodolfo Arruabarrena arrancó el semestre con una victoria 2-0 ante Sarmiento de Junín por la Copa Argentina, con goles de Alan Velasco y Leonel Flores. Ese debut marcó el comienzo del segundo ciclo del Vasco y dejó buenas sensaciones antes del cruce internacional.
La llave que podría derivar en un Superclásico
River, en cambio, participa en la Sudamericana directamente desde la fase de grupos. La conformación del cuadro determinó que ambos equipos solo podrían cruzarse en las semifinales. Si ese escenario se concreta, la ida se jugaría en la Bombonera y la vuelta en el Monumental.
Para que eso suceda, Boca primero debe eliminar a O’Higgins y luego superar los octavos de final ante Recoleta. Recién después, en los cuartos de final, el sorteo definiría el resto del camino. River, por su parte, debería sortear su grupo y las rondas previas para llegar a esa instancia.
El playoff ante el conjunto chileno representa una de las primeras pruebas fuertes del segundo ciclo de Arruabarrena. El propio entrenador lo dejó en claro tras la clasificación en la Copa Argentina: la serie internacional concentra la atención del plantel para lo que resta del semestre.
La última vez que Boca y River se vieron las caras en un certamen de Conmebol fue por la Copa Libertadores 2019. Desde entonces, los cruces entre ambos quedaron limitados al plano local, con la Supercopa Argentina 2024 como único antecedente reciente en eliminación directa.
En Chile, O’Higgins se prepara con un plantel que combina jugadores de experiencia y juveniles surgidos de sus divisiones inferiores. El conjunto de Rancagua disputó la fase previa de la Sudamericana y llega a la Bombonera sin urgencias, pero con la ilusión de dar el golpe ante uno de los equipos más pesados del continente.
La serie se define el 30 de julio en tierra trasandina. Quien avance se meterá en octavos de final y, de seguir camino, mantendrá viva la chance de un nuevo Superclásico sudamericano.
