(BUENOS AIRES).- Boca incluyó en la lista de buena fe de la Copa Sudamericana a un grupo de juveniles que todavía no debutaron en Primera División. El entrenador Rodolfo Arruabarrena armó una nómina de 47 jugadores para la serie ante O’Higgins y les abrió un lugar a los futbolistas que vienen trabajando en Boca Predio.
En la lista aparecen Fernando Rodríguez (arquero), Juan Payal, Lautaro Mendieta, Franco Pérez y Matías Calegari, entre otros chicos de las divisiones inferiores que fueron considerados por el cuerpo técnico. Ninguno de ellos suma minutos oficiales con la camiseta azul y oro en la máxima categoría. La inclusión de estos nombres sorprendió porque varios todavía no tuvieron su estreno oficial en Primera División.
La decisión de Arruabarrena refleja una apuesta por las inferiores del club y la intención de mantener cerca a los proyectos que vienen de abajo. Junto a los refuerzos Sebastián Villa y Álvaro Montero, los juveniles completan la nómina continental y quedan a disposición para cualquier necesidad que surja durante la competencia. Ante lesiones, suspensiones o el desgaste físico que suelen modificar los planes de los equipos, contar con juveniles preparados puede convertirse en una ventaja para el plantel.
La serie frente a O’Higgins representa un desafío para Boca, que busca recuperar protagonismo internacional, pero también puede transformarse en un escenario propicio para dar minutos a los más chicos. El entrenador ya demostró en otras oportunidades que no duda en mirar hacia las divisiones formativas cuando el contexto del partido lo permite. Para Arruabarrena, la Copa Sudamericana puede ser el escenario ideal para que algunos proyectos sumen rodaje si las circunstancias acompañan.
Los juveniles que esperan su oportunidad
Varios de los nombres que figuran en la lista ya tuvieron convocatorias a categorías juveniles de la Selección Argentina y son seguidos de cerca por el cuerpo técnico del plantel profesional. La inclusión en una nómina de 47 futbolistas les permite empezar a vivir la dinámica de una competencia internacional: entrenar con los referentes, viajar con el equipo y estar a un paso del debut oficial.
La presencia de estos juveniles también representa una continuidad del trabajo que Boca viene realizando con sus divisiones inferiores. En los últimos años, varios futbolistas surgidos del club lograron llegar a Primera y consolidarse, por lo que cada convocatoria genera ilusión entre los hinchas. Fernando Rodríguez, arquero formado en las juveniles, aparece como una alternativa dentro de la nómina y tendrá la posibilidad de compartir plantel con jugadores de mayor experiencia mientras continúa su desarrollo profesional.
Con la competencia continental por delante, estos chicos comienzan a vivir una experiencia diferente: se acercan al plantel profesional, viajan con el equipo y quedan a las puertas de cumplir el sueño de debutar oficialmente en Primera División. La Sudamericana podría ser el inicio de una nueva camada de futbolistas surgidos del club.
