(BUENOS AIRES).- “Tenemos muchas variantes en la zona”, dijo Rodolfo Arruabarrena para llevar tranquilidad a un Boca que afronta el debut en la Copa Sudamericana del jueves sin Leandro Paredes. El capitán volvió del Mundial con una lesión y no podrá aportar de inmediato en la serie ante O’Higgins. La primera medida del cuerpo técnico, antes de cualquier ensayo táctico, fue sentarse a hablar con el propio jugador: “Antes que nada, la idea era hablar con él antes de cualquier decisión”, contaron desde la intimidad del plantel xeneize sobre la inmediatez con la que esperaban a Paredes apenas pisara suelo argentino.
Esa charla ya tiene un desenlace anticipado porque Leandro Paredes no estará disponible para la ida. La noticia, sin embargo, no encendió alarmas en el laboratorio del Vasco. En las prácticas ya venían trabajando bajo la premisa de que llevar el andar sin su referente era una posibilidad concreta, sobre todo de cara a la llave contra los chilenos, y por eso la baja no fue tomada como una tragedia puertas adentro.
Así lo demuestran las pruebas que Arruabarrena ensayó desde que asumió el mando. En el último amistoso ante Paranaense, la línea de tres mediocampistas estuvo conformada por Milton Delgado, Santiago Ascacibar y Tomás Belmonte. Días antes, frente a Defensa y Justicia, a esa dupla que asoma como inamovible se le sumó Carlos Palacios, mientras que en el otro equipo alternaron Williams Alarcón, Kevin Zenón y Camilo Rey Domenech.
El ensayo más ofensivo llegó en la práctica ante Sarmiento: Delgado se paró como único tapón y por delante armaron Alan Velasco y Tomás Aranda. Un dibujo táctico que el entrenador planea repetir el jueves, aunque con un apellido distinto en el ataque.
Ese apellido es el de Sebastián Villa. El colombiano, que en las últimas horas recibió buenas noticias en lo personal junto a su compañero Flavio Montero, aparece como la fija para ingresar al once inicial y darle vértigo a la ofensiva en lugar de Aranda. Leandro Paredes, mientras tanto, sigue los trabajos diferenciados y su regreso a las canchas no tiene una fecha confirmada.
Con el correr de las horas, la certeza de que el capitán no dirá presente en la Bombonera le transfiere la responsabilidad al resto de los mediocampistas, encargados de llevar el barco a buen puerto mientras se recupera. Arruabarrena, en tanto, sigue ajustando piezas en un mediocampo que hasta ahora mostró solidez en cada una de las combinaciones que el Vasco puso a prueba.
