(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena ya eligió al futbolista que ocuparía el lugar de Lautaro Di Lollo en la zaga de Boca Juniors si el defensor juvenil es transferido en este mercado. La alternativa es Mateo Mendia, otro producto de las inferiores que seduce al entrenador por sus condiciones.
Lautaro Di Lollo viene siendo seguido por clubes del exterior y su crecimiento en Primera lo convirtió en uno de los jugadores con mayor proyección del plantel. Juan Román Riquelme y el Consejo de Fútbol saben que una oferta importante podría modificar el escenario, por lo que el cuerpo técnico ya trabaja con variantes para no quedar debilitado en una zona clave.
Mendia reúne las características que busca Arruabarrena: buena presencia física, capacidad para anticipar y un perfil que encaja en la idea de darle protagonismo a los jugadores formados en las inferiores. En Boca entienden que no se trata solo de reemplazar un nombre, sino de sostener una línea de crecimiento con futbolistas jóvenes.
El entrenador pretende contar con un plantel competitivo y con alternativas en cada puesto. Considera que la competencia interna es fundamental y que cada futbolista debe tener la chance de ganarse un lugar. Por eso la aparición de Mendia le da al equipo una opción concreta sin necesidad de salir al mercado.
La política que el club viene desarrollando en los últimos años es clara: potenciar jugadores jóvenes y, cuando aparecen oportunidades importantes, evaluar cada venta desde lo deportivo y lo económico. Cualquier salida debe tener una planificación detrás para que el plantel no quede desprotegido.
Riquelme y el Consejo de Fútbol entienden que las transferencias forman parte del crecimiento institucional, aunque perder a una promesa siempre genera un impacto. La aparición de Mendia como alternativa le permite a Boca tener tranquilidad: el club considera que cuenta con futbolistas preparados para asumir responsabilidades y que pueden transformarse en nuevas figuras del equipo.
Mendia, de hecho, viene ganando consideración puertas adentro. El cuerpo técnico confía en sus condiciones para competir por un lugar si finalmente Di Lollo deja la institución. No es un nombre que surja de urgencia, sino una apuesta trabajada en silencio durante los últimos meses.
Mientras tanto, Di Lollo continúa trabajando con normalidad a la espera de que se defina su futuro. Su rendimiento despertó interés y es uno de los nombres a seguir en este mercado de pases. La posibilidad de una venta no es una decisión tomada, pero el mercado obliga a los clubes a estar preparados.
Si finalmente llega una oferta irresistible, Arruabarrena ya tiene definido al reemplazante. Boca no quiere repetir errores del pasado y apuesta a que, ante la partida de una figura, haya un juvenil preparado para tomar la posta de inmediato.
