(BUENOS AIRES).- Con la ventana de transferencias extendida por una semana más, Boca se mueve contrarreloj para cerrar un mercado de pases que ya dejó confirmadas tres altas, dos bajas de peso y una larga lista de negociaciones abiertas. A días del cierre definitivo, Juan Román Riquelme mantiene activas las gestiones para sumar al menos un delantero y resolver las salidas de varios jugadores que no serán tenidos en cuenta por Rodolfo Arruabarrena.
Los que llegaron y los que se fueron
El primer refuerzo en arribar fue el lateral Leandro Lozano, por quien Boca acordó con Argentinos Juniors la compra del pase en 3.5 millones de dólares. El defensor firmó un contrato por cuatro años y se sumó de inmediato al plantel.
La vuelta más resonante fue la de Sebastián Villa. Tras una larga negociación con Independiente Rivadavia, el delantero colombiano regresó al club a cambio de 6.5 millones de dólares netos. También estampó la firma por cuatro temporadas y ya se entrena bajo las órdenes del cuerpo técnico.
Para cubrir el arco, el pedido expreso de Arruabarrena, Boca cerró la llegada de Álvaro Montero. El arquero, que venía de atajar en Vélez —club que le había comprado el pase a Millonarios—, se incorporó por un monto cercano a los 4 millones de dólares y firmó un vínculo hasta 2030.
En el capítulo de salidas, dos referentes pusieron punto final a su etapa en la Ribera. Edinson Cavani rescindió su contrato, que vencía a fin de año, y se fue con el pase en su poder. Ander Herrera, por su parte, fue la primera baja del mercado: también rescindió y semanas después arregló su regreso al Real Zaragoza para jugar en la tercera división del fútbol español.
A esos nombres se suman otros movimientos en carpeta. Exequiel Zeballos tiene todo acordado con Napoli, que desembolsaría 8.5 millones de euros por su pase; ambos clubes ajustan los últimos detalles de la operación. Lucas Janson, apartado por el entrenador, realizó la revisión médica y quedó a un paso de sumarse a Gimnasia de La Plata a préstamo.
En defensa, Lautaro Di Lollo recibió sondeos concretos desde Brasil, con Vasco da Gama y Corinthians como principales interesados. Si el joven central se marcha, Boca saldría al mercado a buscar un reemplazante. Quien sí está en la rampa de salida es Juan Barinaga; el lateral fue apartado y Peñarol de Uruguay negocia un préstamo con opción de compra.
Las negociaciones en curso
La principal urgencia que maneja la dirigencia es la contratación de un centrodelantero. La lesión de Bareiro aceleró la búsqueda de un nueve y, aunque no hay negociaciones formales abiertas, la secretaría técnica maneja una carpeta con cuatro nombres.
Los apuntados son Luciano Gondou, David Romero —de Tigre—, Jonathan Calleri y Roger Martínez. Se trata de perfiles variados en cuanto al presupuesto que exigiría cada operación y a las realidades contractuales de cada futbolista en sus respectivos clubes.
Otra de las zonas a reforzar es el extremo. La inminente salida de Zeballos obliga a pensar en una alternativa para no depender exclusivamente de Villa y Flores. Uno de los nombres que surgió en las últimas horas fue el de Tiago Palacios, volante ofensivo de Estudiantes de La Plata.
Con la prórroga del mercado confirmada, Riquelme dispone de algunos días extra para cerrar las operaciones pendientes y darle al plantel la fisonomía definitiva de cara a la serie de Copa Sudamericana ante O’Higgins.
