(BUENOS AIRES).- Boca se mueve con tranquilidad en un mercado de pases que ya le dio tres caras nuevas. La ventana de transferencias para los clubes de la Primera División argentina cierra el martes 21 de julio a las 18, pero el club de la Ribera no siente la presión de los plazos. El reglamento le abre una puerta para estirar el tiempo disponible y buscar un cuarto refuerzo con más calma.
El conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena ya sumó a Leandro Lozano, Álvaro Montero y Sebastián Villa, los tres jugadores que arribaron en este receso por pedido expreso del entrenador. Sin embargo, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme no se detiene y ya tiene en la mira una incorporación más para terminar de apuntalar el plantel de cara a la segunda mitad del año.
En ese sentido, el periodista Martín Costa reveló al aire de Radio Splendid cuál es la posición que busca cubrir el presidente del Xeneize. “El apuntado de Riquelme para ser el próximo refuerzo de Boca es un delantero centro”, aseguró. Tras cerrar a un arquero y dos atacantes, la prioridad absoluta en la mesa chica del fútbol es un centrodelantero, aunque por ahora no trascendió ningún nombre en particular.
Por qué Boca no tiene apuro para conseguir al cuarto refuerzo
La clave para que en el club manejen los tiempos sin desesperarse está en un artículo específico del reglamento de traspasos. La normativa aclara que cualquier institución que venda o ceda a un futbolista de su plantel al exterior entre el 21 de julio y el 2 de septiembre obtiene un cupo extra para incorporar a un nuevo jugador. Ese margen adicional es el que hoy le permite a los dirigentes estirar la búsqueda más allá del cierre formal del libro de pases.
Para activar esa excepción, Boca necesita concretar una salida al extranjero y el principal apuntado es Marcelo Saracchi. El lateral uruguayo no está en los planes de Arruabarrena y viene de un período a préstamo justamente en el Celtic de Escocia, club que mantiene firme el interés en retenerlo. La transferencia definitiva o una nueva cesión al conjunto escocés le abriría a la dirigencia la chance de usar esa ficha extra.
La ventana por esta vía alternativa es más que amplia: el plazo para hacer uso del cupo por venta al exterior se extiende hasta el 2 de septiembre a las 18 horas. De esta manera, Riquelme gana más de un mes de trabajo en relación al cierre ordinario del 21 de julio, tiempo más que suficiente para negociar por el delantero que pretende el Vasco.
El siguiente paso en Brandsen 805 es claro y ordenado. Primero esperan resolver la salida de Saracchi al fútbol europeo para destrabar el permiso reglamentario. Una vez que esa operación esté encaminada, avanzarán a fondo por el centrodelantero que pidió el cuerpo técnico, sin la presión de un calendario que, en los papeles, parecía jugarles en contra.
