(BUENOS AIRES).- La dirigencia de Boca evalúa de manera urgente mudar su localía para preservar el césped de La Bombonera tras la reciente resiembra. La decisión debe tomarse a contrarreloj porque el próximo miércoles 5 de agosto, a las 19, el equipo recibirá a Estudiantes de La Plata.
Durante el receso por la cita mundialista, el club encaró trabajos intensivos de resembrado en el estadio Alberto J. Armando. Sin embargo, los factores climáticos adversos impidieron que el césped se consolidara de manera óptima para el roce de la alta competencia.
El mayor nivel de deterioro quedó expuesto en la franja colindante a los palcos preferenciales durante el choque ante O’Higgins, por los 16avos de final de la Copa Sudamericana. Esa zona, que exhibió una tonalidad verdosa dispar al resto del campo, mostró una inestabilidad preocupante: se levantaron grandes porciones de pasto sin demasiada resistencia.
Ante este escenario, la directiva organizó una inspección exhaustiva del campo junto a los ingenieros agrónomos y marcó como prioridad absoluta resguardar la integridad física del plantel que comanda Rodolfo Arruabarrena. Jugar en estas condiciones atenta de forma directa contra la fluidez y la dinámica que pretende imponer el conjunto boquense. Resguardar la salud de figuras estructurales como Leandro Paredes es, para la dirigencia, innegociable.
Las alternativas para mudar la localía
Con el tiempo en contra, la comisión directiva maneja cuatro escenarios posibles dentro de la Ciudad Autónoma y el Gran Buenos Aires para garantizar la presencia de sus socios y abonados. La mudanza de los miles de abonados exige una logística compleja que deberá resolverse en los próximos días.
El candidato más fuerte en este tipo de urgencias es el estadio José Amalfitani de Vélez Sarsfield, un recinto que Boca ya utilizó bajo esta misma administración. Su capacidad, buen campo de juego y accesibilidad lo convierten en la opción más lógica, aunque la traba es que el Fortín juega ahí dos días antes del partido pautado para el Xeneize.
Las otras alternativas sobre la mesa son el Pedro Bidegain de San Lorenzo y el Presidente Perón de Racing Club, ambos con el aforo necesario para albergar a la multitudinaria hinchada boquense de manera segura y sin recortes bruscos. El Palacio Tomás Adolfo Ducó de Huracán también figura entre las posibilidades que analiza la directiva.
La resolución deberá tomarse a contrarreloj, ya que el calendario no da tregua y la organización exige confirmaciones rápidas. El cruce ante el elenco platense está pautado para el miércoles 5 de agosto a las 19:00. La prioridad absoluta de Boca es garantizar el estado del césped a mediano plazo para no perjudicar al equipo en una temporada que no admite pausas.
