(BUENOS AIRES).- “No incorporaremos”. La frase del entrenador Rodolfo Arruabarrena selló la postura de Boca en el mercado de pases: el club no sumará defensores centrales, salvo que se venda uno de los que ya están en el plantel. La decisión deja definida la zaga con Nicolás Figal, Ayrton Costa, Lautaro Di Lollo y Mateo Pellegrino.
“Boca Juniors ya definió una postura importante de cara al actual mercado de pases: no incorporará defensores, salvo que se produzca la salida de alguno de los centrales que actualmente forman parte del plantel”, anunció el Xeneize. La directiva del Consejo de Fútbol encabezado por Juan Román Riquelme apunta a darle continuidad y protagonismo a los futbolistas que ya están en el equipo. “La decisión apunta a darle continuidad y protagonismo a los futbolistas que ya están en el equipo”, explicaron desde el club.
Los cuatro centrales pelearán por los dos lugares del once titular. Figal es el de mayor recorrido: aporta experiencia, jerarquía y conoce la exigencia de jugar en Boca. Costa ofrece un perfil distinto, con fortaleza física y agresividad en la marca. Di Lollo y Pellegrino representan la apuesta a futuro de la institución: ambos juveniles tendrán la oportunidad de sumar minutos y demostrar que están a la altura de la camiseta más exigente del fútbol argentino.
En este contexto cayó definitivamente la opción de Alan Franco, defensor que Boca tenía en el radar para reforzar la última línea. El exjugador de Independiente arregló su llegada a Tigres de México: será cedido por San Pablo al elenco azteca por un año y con opción de compra.
Franco no era la única alternativa que había evaluado la dirigencia. También aparecían en carpeta Santiago Núñez, zaguero de Estudiantes tasado en 2,5 millones de dólares; Kevin Lomónaco, por quien Independiente pretende al menos 6 millones; y Mariano Troilo, recientemente vendido a Parma por 10 millones. Ninguna de esas negociaciones avanzó.
La intención del cuerpo técnico que conduce Arruabarrena es evitar incorporar por incorporar y aprovechar los recursos que ya tiene disponibles en el plantel. El club enfocará sus esfuerzos de incorporación en otras posiciones y apuesta a que la disputa interna eleve el rendimiento colectivo.
La única circunstancia que modificaría el plan sería una venta sorpresiva. “La única situación que podría modificar la postura de la dirigencia sería la salida de uno de los defensores centrales actuales”, precisaron. Si algún club realiza una oferta importante por alguno de los centrales, Boca evaluaría volver al mercado para buscar un reemplazo.
Con el mercado de pases todavía abierto, la defensa quedó definida como una de las zonas de mayor competencia durante la preparación del equipo. Serán Figal, Costa, Di Lollo y Pellegrino quienes tengan la misión de convencer al cuerpo técnico y ganarse un lugar en el once titular sin que llegue competencia externa.
