(BUENOS AIRES).- El delantero paraguayo Adam Bareiro sufrió una nueva lesión que “complica aún más su regreso a las canchas y genera incertidumbre en el cuerpo técnico” de Boca. El atacante no logra dejar atrás una seguidilla de inconvenientes musculares que lo tienen a maltraer desde hace semanas.
Bareiro había sufrido anteriormente un doble desgarro en el partido ante Huracán, una lesión que lo dejó fuera de varios compromisos importantes. Su recuperación se extendió más de lo previsto inicialmente y eso le impidió reaparecer en competencias clave. Ahora, el nuevo contratiempo obliga a replantear los tiempos en un contexto donde el equipo necesita alternativas en ataque.
El caso genera inquietud porque no se trata de una molestia aislada, sino de una continuidad de problemas físicos que afectan su rendimiento y su disponibilidad. Pese a que el paraguayo trabajó durante el receso, todavía no pudo reincorporarse con normalidad al grupo. Las recaídas constantes encendieron las alarmas en el cuerpo médico, que sigue de cerca su evolución.
Desde que llegó al club, Bareiro mostró condiciones interesantes, pero las lesiones le impidieron tener la regularidad necesaria. La seguidilla de problemas físicos comenzó con una lesión en la zona de la ingle durante un partido oficial, y desde entonces nunca pudo consolidarse como una de las cartas ofensivas del equipo. Este tipo de recaídas suele requerir mayor cautela en la recuperación, lo que podría estirar aún más los plazos para su regreso.
Ante este escenario, el entrenador deberá buscar alternativas dentro del plantel para cubrir la ausencia del paraguayo. Nombres como Miguel Merentiel o Exequiel Zeballos aparecen como opciones para ocupar el frente de ataque en los próximos partidos, en un equipo que necesita soluciones inmediatas.
La situación también impacta en la planificación del semestre. Boca deberá afrontar compromisos importantes sin contar con uno de sus delanteros principales. Bareiro llegó como refuerzo para aportar presencia en el área, pero las complicaciones físicas le impidieron hasta ahora devolver esa apuesta.
Mientras el club aguarda un parte médico más detallado, la prioridad es evitar una recuperación apresurada que pueda derivar en nuevas recaídas. El objetivo del cuerpo médico es que el delantero se reincorpore sin riesgos, aunque los plazos siguen sin estar confirmados y la cautela marca el ritmo de un proceso que ya suma varios capítulos adversos.
