(BUENOS AIRES).- Boca ya piensa en O’Higgins y la principal novedad que maneja el cuerpo técnico es la vuelta de Leandro Paredes al equipo titular, justo para un compromiso que aparece como clave en el camino para avanzar de fase en la competencia internacional.
El estreno en la Liga Profesional dejó poco para rescatar en cuanto a funcionamiento, y puertas adentro del club consideran que el proceso recién empieza. “La derrota o el empate en el comienzo de la temporada no modifican la confianza del cuerpo técnico en sus jugadores”, sostienen desde la institución, aunque la necesidad de ajustar piezas quedó instalada para recuperar sensaciones positivas y mostrar una mejor versión futbolística.
El factor Paredes
Leandro Paredes es la alternativa concreta que gana fuerza para regresar a la formación inicial. El mediocampista, uno de los futbolistas más importantes del plantel por experiencia y jerarquía, le daría al equipo mayor equilibrio en la mitad de la cancha. Su lectura del partido y la precisión en los pases son virtudes que el entrenador quiere explotar ante un rival que suele plantear encuentros cerrados.
La expectativa de los hinchas por ver otra vez al campeón del mundo como titular es grande. Dentro del cuerpo técnico entienden que su liderazgo puede ser una llave para controlar el ritmo en los momentos de presión y para encontrar los espacios que le faltaron a Boca en la primera presentación. La intención es conformar una formación competitiva, aunque todavía restan detalles por definir en las últimas prácticas: la evaluación física de algunos futbolistas y las decisiones tácticas serán determinantes para confirmar la alineación.
El partido frente a O’Higgins se juega en condición visitante, una dificultad adicional que el plantel ya tiene bien calibrada. El entrenador remarcó que salir de casa siempre obliga a mantener la concentración durante los 90 minutos y a no dejarse llevar por un contexto adverso. La semana de preparación estará enfocada en corregir los errores del debut y en repetir la idea de juego con mayor intensidad.
A pesar del gusto amargo del arranque, en Boca sostienen que el margen para ajustar cuestiones futbolísticas existe y que la prioridad es recuperar el funcionamiento colectivo, mejorar la intensidad y encontrar mayor solidez en todas las líneas. La confianza en los futbolistas sigue intacta, y el objetivo más urgente es que el equipo vuelva a mostrar una identidad clara en la cancha.
Con el probable regreso de Paredes como bandera, el Xeneize buscará en Chile un resultado que le permita avanzar de fase y despejar las dudas que dejó el estreno. La apuesta es transformar la presión de la previa en una actuación convincente que devuelva las sensaciones positivas que necesita Boca para competir en los momentos importantes.
