(BUENOS AIRES).- “Passerini es el Haaland de Sudamérica. No tuvimos ninguna oferta por él, todo lo que sale es parte de la prensa. Para Belgrano lo mejor es mantener el plantel”, afirmó Luis Fabián Artime. El presidente de Belgrano le cerró la puerta a Boca y a cualquier club que pretenda llevarse al delantero Lucas Passerini.
El dirigente desmintió todas las versiones que circulaban sobre una posible salida del goleador. Aseguró que el club no recibió ninguna propuesta formal y dejó en claro que la intención es mantener la base del plantel para lo que resta de la temporada. La declaración cayó justo cuando el nombre de Passerini sonaba fuerte en el Boca de Juan Román Riquelme.
Artime incluso recurrió a una comparación de alto impacto para dimensionar lo que significa Passerini para el Pirata. “Es el Haaland de Sudamérica”, sostuvo, y enseguida remarcó: “Para Belgrano lo mejor es mantener el plantel”.
La postura de la dirigencia de Belgrano es clara: no piensa desprenderse de sus figuras en este semestre. El cuerpo técnico considera a Passerini una pieza clave en el armado ofensivo y el club necesita sostenerlo para seguir peleando en la Liga Profesional.
En las últimas semanas, Boca había surgido como uno de los posibles destinos del atacante de 29 años. Sin embargo, ni el Xeneize ni otro club acercaron una oferta formal, un dato que Artime subrayó con énfasis durante una entrevista con ESPN. El presidente fue categórico: todo lo que trascendió hasta ahora forma parte de versiones periodísticas.
El mensaje del presidente de Belgrano sonó como un marcaje directo a Riquelme. Mientras en el mundo Boca se ilusionaban con sumar un “9” de área, Artime les recordó que no hay negociación en marcha y que, por ahora, Passerini sigue en Córdoba.
El presente de Passerini en Belgrano
Lucas Passerini se consolidó como una de las figuras ofensivas del equipo en la actual temporada. Su rendimiento lo puso en el radar de varios equipos grandes del fútbol argentino, y los rumores crecieron al ritmo de sus goles. Sin embargo, la dirigencia de Alberdi dejó trascender en más de una oportunidad que no está en sus planes vender jugadores determinantes a mitad de año.
La política de la institución apunta a sostener la columna vertebral del plantel que conduce el cuerpo técnico. Mantener a Passerini no es solo una decisión económica: es también una señal futbolística hacia adentro del vestuario. Belgrano quiere ser competitivo en todas las competencias que afronta, y para eso necesita que sus mejores futbolistas permanezcan en el club al menos hasta fin de temporada.
Artime conoce bien el peso de Passerini en el esquema del equipo. Por eso eligió una comparación que pegó fuerte en el ecosistema del fútbol argentino. Asimilarlo con Erling Haaland, uno de los centrodelanteros más cotizados del mundo, fue una forma de ponerle precio simbólico al goleador pirata y de anticipar que cualquier intento por llevárselo no será sencillo ni barato.
Con el libro de pases todavía abierto, el futuro del delantero no está sellado, pero la política de la institución es firme. “No tuvimos ninguna oferta”, repitió el Luifa, y dejó en claro que si alguien quiere a Passerini deberá golpear la puerta con argumentos mucho más sólidos que los rumores de prensa.
