(BUENOS AIRES).- Boca Juniors activó en las últimas horas un plan B ante el estancamiento de la vuelta de Sebastián Villa. Mientras las negociaciones por el colombiano no avanzan al ritmo esperado, Juan Román Riquelme puso en foco a Kevin Serna, extremo de Fluminense por quien el club ya había ofertado alrededor de 5 millones de dólares.
La operación por Villa presenta varias trabas. Diferencias económicas con su club actual, la demora en los tiempos de negociación y la postura del propio jugador, que también evalúa seguir en el exterior, obligaron al Xeneize a dejar de depender de una sola carta. Frente a ese escenario, Riquelme ordenó abrir el abanico de opciones.
El principal apuntado es Kevin Serna, un viejo conocido del departamento de fútbol. Boca ya lo había buscado anteriormente y ahora el nombre vuelve a escena con fuerza. El club de la Ribera llegó a ofrecer alrededor de 5 millones de dólares por su pase, una señal concreta del interés que despierta el atacante.
Serna encaja en el perfil que quiere el cuerpo técnico: velocidad, desequilibrio y capacidad para jugar por las bandas. Son características similares a las que aportaría Villa, y por eso la dirigencia lo considera una alternativa viable para reforzar el ataque en este mercado.
La hoja de ruta del Consejo de Fútbol
La postura de Boca es clara: intentará hasta el final la vuelta de Villa, pero sin quedar condicionado. La decisión de no apostar todo a una sola negociación responde a la necesidad de tener el plantel definido lo antes posible, sobre todo en un puesto clave para el esquema ofensivo.
El colombiano sigue siendo la prioridad para Gago, aunque en Brandsen 805 ya dejaron de esperar una resolución inmediata. Las diferencias en los montos de la operación y la demora en las respuestas del entorno del jugador encendieron las alarmas en el Consejo, que resolvió moverse en paralelo para no perder terreno en un mercado que se cierra sin pausa.
En ese contexto, Serna no es el único nombre que aparece en el radar. El club ya releva otras alternativas para potenciar la delantera, con la premisa de cubrir el puesto sin depender de una única carpeta. La búsqueda se orienta a un extremo de características similares: desequilibrio en el uno contra uno, velocidad para estirar la cancha y llegada al área rival.
Las próximas horas serán decisivas. Mientras sigue a la espera de una definición por Villa, Boca ya tiene en marcha un plan B que puede acelerarse en cualquier momento. El mercado se mueve rápido y en la dirigencia xeneize saben que no hay margen para quedarse atrás.
