BOCA JUNIORS

Boca vs. O’Higgins: Paredes ovacionado y Villa entre silbidos y aplausos

 

El presidente xeneize habló de la vuelta del campeón del mundo y defendió la incorporación de Villa.

 
Boca
Boca

(BUENOS AIRES).- “Sí, porque le gusta jugar a la pelota, sí, porque le gusta ponerse la camiseta de Boca”, fue la frase de Juan Román Riquelme al hablar de Leandro Paredes horas antes del debut en la Copa Sudamericana. Esa misma noche, Paredes fue titular en la Bombonera ante O'Higgins y el presidente xeneize vio desde su palco cómo el volante que volvió del Mundial se llevó la primera ovación de la temporada, en un partido que Boca ganó 1 a 0.

En la primera entrevista mano a mano que concedió como máximo dirigente, Riquelme dejó en claro que el margen para el conformismo no existe. “Siempre es obligación ganar acá. Obligación. Siempre. Competir hasta el final. Siempre intentar ganar. Siempre intentar darle títulos y alegría a nuestros hinchas”, sostuvo. Y, sin confirmar una candidatura, deslizó su intención de seguir al frente del club más allá de 2027: “Espero poder estar por mucho tiempo”.

Paredes aterrizó de la Copa del Mundo un lunes por la noche y a la mañana siguiente ya se entrenaba en el Predio. Riquelme contó que no le sorprendió: “Sí, porque le gusta jugar a la pelota, sí, porque le gusta ponerse la camiseta de Boca, y porque estuvo todos los días ahí hablando con sus compañeros a ver cómo estaban entrenando, cómo era el entrenador nuevo”. Antes del choque ante los chilenos, Chelo Delgado le entregó una plaqueta y la Bombonera se vino abajo cuando la voz del estadio anunció su apellido.

La vuelta de Sebastián Villa también fue eje de la charla. Riquelme defendió la incorporación de 7 millones de dólares con un argumento directo: “Todos merecemos una oportunidad”. Villa cumplió su sentencia en Mendoza y el técnico Vasco Arruabarrena lo pidió. La tribuna se dividió entre aplausos y silbidos, pero Paredes marcó la cancha: cuando el colombiano recuperó una pelota en el segundo tiempo, el subcampeón del mundo levantó los brazos y aplaudió hacia los hinchas para pedir respaldo, un gesto que desde el palco interpretaron como un mensaje de respaldo interno.

Sobre el césped, el resultado fue más corto de lo que Boca necesitaba, y la serie se definirá en Chile la semana próxima. Villa terminó el partido con una mezcla de autocrítica y ruego: “Hice un gran trabajo, un gran esfuerzo y creo que la gente lo vio. Por ahí pedirle disculpas a toda la hinchada, de pronto, si se sintieron ofendidos en algún momento, pero yo siempre quise estar aquí en mi casa y lo voy a demostrar dentro de la cancha”. Riquelme, que siguió el encuentro junto a Mariano Herrón, Pablo Ledesma y Claudio Morel Rodríguez, lo llamó por teléfono apenas finalizó el juego.

Con la obligación de pelear el torneo local, la Copa Argentina y la Sudamericana, el presidente aclaró que el plantel todavía puede sumar caras. “Hasta el último día. Creemos que tenemos un buen plantel, pero si aparece alguna oportunidad que algún jugador pueda venir a ayudar y darle algo más a lo que tenemos, siempre vamos a estar ahí, pendientes”, explicó. El Vasco Arruabarrena ya le avisó que Villa será fijo en ataque y Paredes, el ancla del mediocampo.

Riquelme, fiel a su costumbre, puso el foco en lo inmediato sin prometer maravillas a largo plazo. “Yo pienso que mañana el equipo juegue bien y que pueda ganar y después del partido de mañana pensaremos en el fin de semana”, cerró. La Bombonera renovada ya tiene a sus dos nuevos dueños del vestuario justo cuando arranca la fase más caliente del semestre.