(BUENOS AIRES).- “Es una negociación trabada que solo dos personas pueden destrabar: del lado de Boca, Riquelme. Del lado de Tigre, Sergio Massa. Hay una muy buena relación entre ellos. Pero Tigre quiere sacarle el mayor rédito posible a Romero”, reveló el periodista Augusto César en ESPN sobre el objetivo principal de Boca en este mercado: David Romero, el delantero de Tigre por quien la operación alcanza hoy los 12 millones de dólares.
Augusto César detalló: “Boca está buscando un 9, un centrodelantero. Las opciones son las que venimos manejando, pero el tiempo avanza y no se resuelve para ningún lado. El mercado cierra el viernes, si Boca no logra cerrarlo se complica porque los clubes no venden”. Y admitió que “con Romero no son optimistas, porque hay diferencias con el dinero. Puede haber un capítulo más. Lo del 9 puede llevar un tiempo más para ver si se puede resolver. Boca puede incorporar después del viernes si cede un jugador al exterior”.
La operación por el goleador de Tigre incluye múltiples variables. Según el periodista, Boca debería acercarse a “una cifra que por todo concepto es cercana a los 12 millones de dólares. Es dinero, el pase de Saralegui, una deuda de Tigre con Boca, algunos jugadores a préstamo”.
Mientras tanto, Romero maneja otras ofertas. “Tiene una oferta de Arabia, pero no es el mercado que quieren. Sí hay una oferta de Sevilla que corre con ventaja, también otra de Italia que compite con Boca. Pero en Tigre también quieren ser socios con Boca para una venta a futuro”, explicó Augusto César.
“Es una negociación trabada que solo dos personas pueden destrabar: del lado de Boca, Riquelme. Del lado de Tigre, Sergio Massa”, insistió el cronista, y agregó que el Matador quiere “sacarle el mayor rédito posible” a Romero, lo que mantiene estancada la gestión.
En contraste, otras alternativas para el ataque quedaron descartadas. “Lo de Passerini, si es como dijo Artime, es algo que se cierra, no hay posibilidades para negociar”, sentenció el comunicador, aunque aclaró que Boca “tiene esas opciones, va a tener cupo” en caso de liberar un lugar.
Augusto César también explicó la postura del club de Victoria: “Pero en Tigre también quieren ser socios con Boca para una venta a futuro”, señaló sobre la intención de mantener un porcentaje del pase. Esa exigencia, sumada a la cifra global de 12 millones de dólares que incluye dinero, el pase de Saralegui, una deuda pendiente y jugadores a préstamo, volvió la negociación más compleja de lo previsto en Brandsen 805.
Con el mercado a punto de cerrar, el Xeneize juega contra reloj. “Si Boca no logra cerrarlo se complica porque los clubes no venden”, recordó Augusto César. La vía de incorporar después del viernes cediendo un jugador al exterior aparece como la última ventana si el acuerdo entre Riquelme y Sergio Massa no se destraba antes del plazo límite.
