(BUENOS AIRES).- Boca sondeó a Darwin Núñez durante enero de 2026, pero la operación no avanzó por una decisión personal del delantero uruguayo. La dirigencia, encabezada por Juan Román Riquelme y el Consejo de Fútbol, buscaba conocer las condiciones para una posible negociación y recibió una respuesta negativa casi de inmediato.
El motivo central fue ajeno al fútbol. La esposa del atacante no tenía planeado regresar a vivir a Sudamérica después de su experiencia en Europa y Arabia Saudita. Ese factor personal resultó determinante para que la chance de instalarse en la Argentina quedara descartada antes de cualquier conversación formal.
La información la reveló el periodista Claudio Civiello, que detalló el alcance del sondeo y la postura del entorno del jugador. Según esa versión, Boca consultó por Núñez con la intención de evaluar si existía margen para abrir una negociación seria. La puerta se cerró rápido.
Darwin Núñez había dejado Liverpool para incorporarse a Al-Hilal de Arabia Saudita. Aunque llegó con grandes expectativas al fútbol árabe, en el último tiempo perdió protagonismo por la competencia interna en el plantel, situación que pudo haber alimentado las ilusiones del Xeneize de tentarlo con un cambio de aire.
El delantero de la Selección de Uruguay es uno de los nombres de mayor jerarquía que manejó Boca en los últimos mercados de pases. La frustración del caso Núñez no frenó la búsqueda, que sigue siendo una de las prioridades de la dirigencia.
El cuerpo técnico encabezado por Rodolfo Arruabarrena considera necesario sumar un centrodelantero que eleve la competencia en una posición clave. El plantel sufrió problemas físicos en ese puesto y la intención es llegar con refuerzos de peso antes del cierre del mercado.
Entre los nombres que aparecen en el radar de Boca están David Romero, Jonathan Calleri, Luciano Gondou y Roger Martínez. Algunos representan alternativas más accesibles desde lo económico, mientras que otros son apuestas por futbolistas con pasado en el club o experiencia internacional.
El caso de Gondou genera consenso interno, pero su llegada no sería sencilla: actualmente juega en el fútbol ruso y habría que negociar su salida. Por eso la dirigencia analiza distintas variantes para no quedarse sin una incorporación ofensiva importante.
El sondeo por Núñez dejó en evidencia que Boca está dispuesto a apostar por figuras de jerarquía internacional. La realidad familiar del uruguayo, sin embargo, cerró la puerta antes de que hubiera algún avance formal. Ahora el desafío es concretar otro nombre que cumpla con las expectativas del club y de su hinchada en lo que resta del mercado.
