(BUENOS AIRES).- “Sebastián Villa se mantiene como uno de los grandes objetivos de Boca en el mercado de pases”. La definición refleja la prioridad que tiene el regreso del colombiano para Juan Román Riquelme, quien continúa impulsando personalmente las gestiones y aguarda que el culebrón termine con final feliz. Mientras la novela por Sebastián Villa avanza, en la carpeta xeneize también asoma otro nombre para reforzar las bandas: el uruguayo Facundo Pellistri.
La búsqueda de un extremo desequilibrante es una obsesión recurrente en Brandsen 805. Sin embargo, la situación de Pellistri corre por un carril absolutamente distinto al de Villa. Al día de hoy no existen negociaciones ni ofertas formales por el jugador del Panathinaikos, cuyo nombre aparece únicamente como una alternativa que seduce por sus características.
El perfil del atacante charrúa encaja en lo que pretende el técnico, pero cualquier intento de Boca por sacarlo del fútbol griego choca de frente con un obstáculo contractual determinante. Pellistri tiene vínculo vigente con su club hasta el 30 de junio de 2028, un blindaje que obligaría a sentarse a negociar una transferencia con una institución que no tiene necesidad de desprenderse de él.
A ese panorama hay que sumarle el costo de la ficha. Según los valores de referencia que maneja el sitio especializado Transfermarkt, el ex Manchester United tiene actualmente una cotización de mercado que ronda los 6.000.000 de euros, una cifra nada menor para las arcas del fútbol argentino en el contexto actual.
Las veces que Pellistri sonó para Boca
El nombre de Facundo Pellistri no es ninguna novedad para el hincha de Boca. El extremo fue vinculado con la institución en dos mercados de pases anteriores sin que el interés prosperara. La primera vez ocurrió cuando aún defendía la camiseta de Peñarol, entre 2019 y 2020, y su pase terminó en el fútbol europeo.
La segunda oportunidad llegó durante su ciclo en el Manchester United. En aquel momento existió la posibilidad concreta de que recalara en el club de la Ribera a préstamo, aunque las charlas nunca avanzaron hacia una negociación firme. Hoy, su presente en Grecia mantiene el radar encendido, pero siempre como un plan alternativo.
Con el mercado abierto, la prioridad excluyente de la dirigencia que encabeza Riquelme sigue puesta en destrabar la vuelta de Sebastián Villa. Solo si esa operación se cayera definitivamente, el apellido Pellistri podría dejar de ser una mera alternativa de carpeta y transformarse en un objetivo real.
