(BUENOS AIRES).- La ausencia de Tomás Aranda en el amistoso que Boca disputará ante Athletico Paranaense en Salta tiene una explicación precisa: "no darle minutos en este amistoso para preservarlo físicamente". Así lo resolvió el cuerpo técnico que encabeza Rodolfo Arruabarrena, después de la exigente seguidilla de compromisos que arrastra el juvenil y su reciente paso por la Selección Argentina.
"La verdadera razón: descanso y cuidado físico", explicaron desde el entorno del plantel. Aranda, de 17 años y una de las apariciones más destacadas del Xeneize en 2026, acumula fatiga tras estar ligado al seleccionado nacional. "Prácticamente no tuvo descanso", indicaron, y remarcaron que no hay lesión ni inconveniente muscular: la medida apunta a evitar una sobrecarga que pueda derivar en un problema físico durante un semestre que será exigente para Boca entre el torneo local y las competencias paralelas.
La decisión responde a las cargas que maneja el mediocampista en las últimas semanas. Aranda viene de una seguidilla intensa de compromisos y su ausencia no está vinculada a ninguna dolencia puntual, sino a "una planificación pensada a mediano plazo". El objetivo es que llegue entero al arranque de la competencia oficial, donde no habrá margen de error.
Lejos de ser una señal negativa, la determinación confirma la confianza del entrenador en el futbolista. Arruabarrena lo considera "una pieza fija en su esquema" y proyecta utilizarlo como interior con libertad para generar juego, incluso compartiendo el sector con jugadores de mayor recorrido. La idea es que el juvenil conecte líneas y aporte creatividad, algo que Boca necesita para mejorar su funcionamiento colectivo.
El rol que le espera a Aranda no es menor. El cuerpo técnico quiere que tenga protagonismo en el mediocampo y que su función esté orientada a conectar líneas. Su aparición en 2026 lo consolidó como una de las grandes promesas del club, y la pretemporada sirve para aceitar ese engranaje sin poner en riesgo su físico.
El amistoso en Salta es una prueba más dentro de la preparación. Boca apunta a llegar en óptimas condiciones al inicio del torneo, y en ese escenario cuidar a jugadores jóvenes con desgaste acumulado se volvió prioritario. "El objetivo es evitar una sobrecarga que pueda derivar en problemas físicos durante el semestre", que será exigente para el equipo entre el certamen doméstico y las competencias paralelas.
Aunque la ausencia de Aranda pueda llamar la atención en la previa, en el club reina la tranquilidad. El mediocampista está bien, es tenido en cuenta y se espera que tenga protagonismo cuando empiecen los partidos por los puntos. La medida es preventiva y estratégica: cuidarlo hoy para que rinda al máximo cuando lo verdaderamente importante arranque.
El próximo desafío del Xeneize será el inicio del torneo, donde Aranda asoma como titular y pieza clave en la búsqueda de mejorar la generación de juego del equipo. La pretemporada continúa y Arruabarrena ajusta los detalles para que el juvenil llegue sin cargas excesivas a la primera fecha.
