(BUENOS AIRES).- Boca incorporó a Álvaro Montero y Sebastián Villa, dos refuerzos colombianos que volverán a compartir vestuario después de haber sido compañeros en Deportes Tolima, donde ganaron un título importante en 2018. Ninguno de los dos viajará a Rosario para enfrentar a Sarmiento por la Copa Argentina porque todavía no se entrenaron con el plantel que conduce Rodolfo Arruabarrena.
Una dupla que ya festejó en Colombia
Montero y Villa coincidieron en Deportes Tolima durante la temporada 2018 y formaron parte de un equipo que se quedó con un título importante. El arquero y el delantero fueron protagonistas de aquella conquista y construyeron una buena relación futbolística que ahora alimenta la ilusión de los hinchas xeneizes de que ese éxito pueda repetirse con la camiseta azul y oro.
En Deportes Tolima, ambos futbolistas compartieron vestuario durante todo ese año y forjaron un entendimiento dentro de la cancha que el club colombiano capitalizó para levantar el trofeo. Esa campaña marcó una etapa destacada para la institución y puso a Montero y a Villa en la mira del fútbol sudamericano.
Villa, conocido por su velocidad y desequilibrio ofensivo, ya tuvo una etapa anterior en Boca en la que fue una pieza importante del ataque. Su regreso representa una nueva oportunidad para recuperar protagonismo y volver a ser determinante en el equipo. El delantero dejó una huella en su primer paso por el Xeneize con goles y asistencias que lo consolidaron como uno de los atacantes más desequilibrantes del plantel.
Montero, en tanto, llega para competir por el arco y aportar experiencia internacional. El colombiano acumuló un largo recorrido en el fútbol sudamericano y es considerado un arquero con condiciones para pelear por un lugar importante dentro del plantel. Su trayectoria incluye pasos por varios clubes del continente y convocatorias a la selección de Colombia, lo que refuerza el perfil de jerarquía que buscó Boca para el puesto.
Arruabarrena decidió no incluirlos en la lista para el viaje a Rosario frente a Sarmiento porque ninguno pudo entrenarse todavía junto al resto del grupo. La prioridad del cuerpo técnico es que ambos se integren de manera progresiva y estén disponibles cuando realmente reúnan las condiciones físicas y futbolísticas necesarias. La exigencia de Boca, con la presión constante y la obligación de rendir desde el primer minuto, demanda una puesta a punto completa antes del debut.
Conocerse de antemano también puede ser un factor positivo puertas adentro. Haber compartido objetivos y saber cómo juega cada uno facilita la adaptación en un plantel que atraviesa cambios y busca sumar jerarquía con la llegada de ambos colombianos. La comunicación entre un arquero y un delantero que ya compitieron juntos le ahorra tiempo al cuerpo técnico en la etapa de ensamblaje del equipo.
En Boca esperan que aquella experiencia ganadora en Colombia pueda trasladarse al presente. La integración de Montero y Villa será gradual y el primer objetivo es que sumen minutos en las próximas fechas, una vez que completen la pretemporada y se pongan a la par del resto del plantel. El antecedente del título compartido en Tolima ya les da a los hinchas un motivo concreto para ilusionarse con el equipo que empieza a armar Arruabarrena.
