(BUENOS AIRES).- Sebastián Villa se someterá hoy a la revisión médica y, superada esa instancia, firmará su contrato con Boca por las próximas cuatro temporadas. El club cerrará así una operación de aproximadamente 6,5 millones de dólares por la totalidad de su pase, en una jornada que ya definen como el “día Villa”.
La hoja de ruta ya está definida. Primero el colombiano pasará por los estudios de rutina y, si no surgen inconvenientes, estampará la firma. Después llegará el momento más esperado: la presentación oficial, en la que volverá a ponerse la camiseta azul y oro ante los hinchas.
Villa conoce de sobra el mundo Boca. Su ciclo anterior abarcó desde 2018 hasta 2023 y en ese lapso acumuló más de 170 partidos, con goles, asistencias y títulos. Antes de este regreso, su presente inmediato transcurrió en Independiente Rivadavia, donde el cuerpo técnico de Boca seguirá de cerca su evolución física para determinar cuándo puede sumar sus primeros minutos.
La vuelta no pasó desapercibida. Está cargada de polémica y genera un clima dividido entre los hinchas. Un sector lo recibe como un refuerzo de jerarquía para la ofensiva; otro, en cambio, cuestiona el costo institucional de la apuesta. En su etapa anterior, el colombiano dejó una huella ambivalente: fue figura en varios tramos del equipo pero también protagonizó episodios extrafutbolísticos que todavía resuenan en el día a día del club.
Desde lo futbolístico, el entrenador Rodolfo Arruabarrena suma una pieza que puede desequilibrar. Velocidad, gambeta y experiencia en partidos importantes son las cartas que el técnico considera fundamentales para su idea de juego. La evaluación del estado físico del delantero tras su paso por Mendoza será clave para decidir si puede debutar en el corto plazo.
La incorporación se da en un mercado donde Boca busca renovar el plantel y volver a ser protagonista tanto en el torneo doméstico como en las competencias internacionales. La directiva ya avanzó en otras negociaciones con la intención de entregarle a Arruabarrena un equipo competitivo para todas las competiciones. Puertas adentro, la sensación es que este refuerzo puede torcer la balanza si el colombiano recupera su mejor versión.
El arribo del delantero no es un simple trámite administrativo. La dirigencia apostó fuerte por un jugador que ya conoce los pasillos del club y que, en su mejor forma, puede marcar diferencias en ataque. La pretensión es que Villa se transforme nuevamente en una de las figuras del equipo y en un arma decisiva en ofensiva, sobre todo en los encuentros más exigentes.
Si los estudios médicos no traen sorpresas, la firma quedará sellada en las próximas horas. Después vendrá la puesta a punto bajo las órdenes de Arruabarrena, con la expectativa de que el colombiano pueda sumar minutos apenas la respuesta en los primeros entrenamientos sea la esperada. Boca mueve el mercado y deja en claro que va por todo en lo que viene.
