RIVER PLATE

La dura frase de un borrado de River que expone la crisis interna «¿Yo qué culpa tengo?»

 

La frase que encendió la interna en el club de Núñez

 
River
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(BUENOS AIRES).- “¿Yo qué culpa tengo del contrato que ustedes me hicieron firmar?”. La frase explotó en las últimas horas puertas adentro de River Plate y volvió a tensar el clima interno. La lanzó uno de los futbolistas marginados por el cuerpo técnico, que entrena apartado en el predio de Cantilo mientras espera una definición sobre su futuro.

El jugador, cuyo nombre no trascendió oficialmente, integra la lista de apartados que ya no serán tenidos en cuenta para la próxima temporada. La decisión deportiva de separarlos del grupo principal está tomada, pero la resolución de los contratos se transformó en un foco de tensión que la dirigencia todavía no logra desactivar.

El principal obstáculo es económico. Varios de los futbolistas desplazados firmaron vínculos largos y con salarios importantes, lo que complica la búsqueda de clubes dispuestos a asumir esas condiciones. La salida negociada, la rescisión o el préstamo son las alternativas sobre la mesa, aunque ninguna avanza con la velocidad que ambas partes pretenden.

Desde el entorno de los jugadores afectados entienden que no deberían resignar dinero por acuerdos que el propio club les hizo firmar. La dirigencia, en cambio, necesita reducir costos y liberar cupos en el plantel para darle aire al nuevo proyecto deportivo. La tensión crece al ritmo de negociaciones que no terminan de destrabarse.

La frase que encendió la mecha refleja ese choque de intereses. El futbolista se plantó ante los dirigentes y puso el foco en la responsabilidad del club por un contrato que hoy considera un lastre para su salida. La declaración expone una realidad frecuente en los grandes clubes: decisiones del pasado que condicionan el presente, sobre todo cuando cambian los entrenadores y se modifican los proyectos.

Puertas adentro, en River saben que deberán resolver estos casos en el corto plazo para evitar que el conflicto escale. La prioridad del cuerpo técnico es consolidar al grupo que sí será tenido en cuenta, pero sin perder de vista el impacto que estas situaciones pueden generar en el vestuario. Mientras tanto, los futbolistas apartados siguen entrenando diferenciado en el predio de Cantilo, a la espera de una solución que todavía no aparece.

Por ahora, la identidad del jugador que pronunció la frase no se conoció de manera oficial. Sus palabras, sin embargo, ya recorren el mundo River y alimentan el debate entre hinchas y analistas. En un momento donde el club busca orden y renovación, el episodio suma un nuevo desafío interno que la dirigencia deberá resolver cuanto antes para que el ruido no contamine la pretemporada.