(BUENOS AIRES).- “Los del VAR son terribles hijos de p…”, sentenció Rodolfo Arruabarrena durante la derrota de Boca frente a Deportivo Riestra por el Torneo Clausura 2026. El Vasco no ocultó su bronca con el arbitraje en una noche que terminó con un cachetazo futbolístico.
El episodio que desató la furia del entrenador ocurrió cuando Williams Alarcón se disponía a ejecutar un córner para Boca y el árbitro Hernán Mastrángelo corrigió su fallo después de que el VAR lo alertara. La modificación se basó en la nueva regla del fútbol local que permite cambiar un tiro de esquina por saque de arco si existió un error en la decisión original.
Ni bien se confirmó la rectificación, Rodolfo Arruabarrena reaccionó con visible enojo. Mirando hacia su propio banco de suplentes, lanzó la frase que retrató su indignación: “Los del VAR son terribles hijos de p…”. Acto seguido, volvió a observar a la terna arbitral y agregó: “Qué nochecita tienen estos, eh”. El DT no disimuló su fastidio por el cambio de criterio y dejó en claro su calentura con el equipo arbitral.
La escena mostró a un Arruabarrena fuera de eje, vestido de traje y desde el banco de suplentes, lamentando no solo la actuación del equipo sino también lo que consideró un fallo arbitral perjudicial. La nueva reglamentación, que entró en vigencia en el fútbol local, habilita al VAR a intervenir para corregir la sanción de un córner cuando detecta un error manifiesto, y eso fue exactamente lo que ocurrió en la jugada que derivó en la explosión del Vasco.
Sin embargo, el descargo contra los árbitros quedó contenido en la cancha. El plantel de Boca decidió no hablar con la prensa tras el encuentro y en la conferencia posterior Rodolfo Arruabarrena evitó cargar contra el arbitraje. En cambio, apuntó toda la responsabilidad hacia su propia labor y la del equipo.
“No hicimos daño. No tuvimos ese ímpetu para buscar un gol, preocupa, es un palo importante, duro, un baño de realidad. Habrá que agachar la cabeza”, manifestó el director técnico al analizar la dura caída.
Y fue más allá: “El responsable de esta derrota soy yo. Hay que seguir insistiendo en algunas cosas, mejorar en muchas, este club cuando te caés te tenés que levantar lo antes posible”.
Con ese mensaje, Rodolfo Arruabarrena dejó en claro que el foco inmediato está puesto en corregir los errores para que Boca retome la senda ganadora. El Vasco sabe que no hay margen para lamentos: el equipo debe levantarse rápido y demostrar que el golpe ante Riestra fue solo un tropezón.
