DEPORTES

Cachetazo de Bellingham a Valentín Barco: la reacción que desató la polémica

 

La agresión que enardeció a los jugadores argentinos y se viralizó

 
Valentín Barco
Valentín Barco

(BUENOS AIRES).- Un cachetazo en la nuca empañó el final del triunfo de la Selección Argentina ante Inglaterra por el Mundial 2026. Jude Bellingham agredió a Valentín Barco luego de que el argentino celebrara de manera efusiva frente al banco de suplentes europeo, en un partido que estuvo "repleto de momentos tanto emotivos como particulares".

La secuencia se desató ni bien el árbitro Ismail Elfath pitó el final del encuentro. Valentín Barco, que no había sumado minutos en cancha, "corrió desde el banco de suplentes festejando el triunfo en frente del plantel británico". Ese gesto desencajado del exfutbolista de Boca fue el que encendió la bronca de los ingleses.

El primero en reaccionar fue el defensor John Stones, quien increpó al "Colo" por su celebración apenas la vio. Segundos después, Valentín Barco corrió a abrazarse con sus compañeros y, en medio del festejo argentino, se desató el encontronazo más grave con la figura del Real Madrid.

El cachetazo en la nuca

Con los jugadores albicelestes ya desatados en la celebración sobre el campo de juego, Bellingham se acercó directamente hacia Valentín Barco. Sin mediar demasiada palabra, "el 10 de Inglaterra le propinó un fuerte cachetazo en la nuca" que fue captado por las cámaras de televisión.

La agresión a Valentín Barco provocó la reacción inmediata de los futbolistas argentinos, que se acercaron a defender al lateral y generaron un pequeño tumulto. Sin embargo, los compañeros de ambos jugadores intervinieron rápido y "la discusión no pasó a mayores y no se generó un incidente que involucrara a más protagonistas".

El joven defensor, una de las promesas que integra el recambio de la Selección Argentina, siguió luego los festejos junto al resto del plantel. La imagen del cachetazo de Bellingham a Valentín Barco se viralizó rápidamente en las redes sociales, mientras el equipo de Lionel Scaloni ya se enfocaba en el próximo compromiso mundialista.

La jugada quedó registrada como una de las postales polémicas de la tarde del 16 de julio, en la que el seleccionado argentino antepuso la alegría por la clasificación a la reacción airada del mediocampista inglés, que no llegó a desencadenar una sanción disciplinaria sobre el césped.