(BUENOS AIRES).- “el volante ofensivo se quiere quedar en el cuadro de la Ribera y no analiza su salida en este mercado de pases”, contó el periodista Augusto César en ESPN F12. La declaración llega justo después de que Carlos Palacios sufriera una nueva molestia en el aductor durante el último entrenamiento de Boca y quedara descartado para la revancha de este jueves ante O’Higgins, por los playoffs de la Copa Sudamericana.
Carlos Palacios, según precisó César, se plantea un objetivo que pasa exclusivamente por lo físico: ponerse bien y dejar atrás la seguidilla de dolores que lo marginaron de las canchas durante casi toda la temporada. El volante viene de estar inactivo siete meses por una operación de sinovitis en la rodilla derecha y apenas había reaparecido semanas atrás con 17 minutos en cancha ante Sarmiento, por la Copa Argentina. El resto de 2026 es un desierto para Carlos Palacios: no registra minutos en el Torneo Clausura, la Copa Sudamericana, la Copa Libertadores ni el Torneo Apertura.
El presente contrasta fuerte con un 2025 en el que Palacios acumuló 2.741 minutos, tres goles y cuatro asistencias en seis competencias. La operación de meniscos a principios de año, una molestia muscular posterior y la reciente dolencia en el pectíneo —que ya lo había dejado afuera del duelo de ida ante O’Higgins y del debut contra Deportivo Riestra— dibujan una cadena de parates de la que el jugador no logra salir.
Pese a los recurrentes problemas físicos y a los rumores de salida que circularon en ventanas anteriores, el club mantiene el vínculo. Palacios tiene contrato con Boca hasta el 31 de diciembre de 2029 y la dirigencia decidió sostenerlo. En las próximas horas, el cuerpo médico le realizará estudios para determinar si la molestia en el aductor responde a una nueva lesión o si se trata solo de un dolor pasajero.
Rodolfo Arruabarrena, entrenador de Boca, ya había ofrecido un análisis duro tras la derrota 3-0 ante Deportivo Riestra: “Importa que nos duela, pero tenemos que jugar con O’Higgins, un equipo difícil, en un campo difícil y tenemos que seguir”. Y agregó: “No me gusta perder y menos de la manera que se perdió, es un golpe duro, pero entiendo que tenemos que mejorar y trabajar, es la única manera de salir de este golpe, estamos en deuda y las oportunidades hay que aprovecharlas”. El equipo viaja a Rancagua con la ventaja del 1-0 conseguida en La Bombonera, pero sin una de sus figuras ofensivas.
