(BUENOS AIRES).- Ezequiel “Chimy” Ávila fue ofrecido a Boca en las últimas horas, pero el delantero no está entre las prioridades de Rodolfo Arruabarrena: el DT busca un nueve con potencia aérea y el perfil del rosarino no encaja en el puesto que el Vasco quiere reforzar.
El periodista Claudio Civiello contó en la plataforma Kick que el atacante, que acaba de quedar libre del Real Betis, fue acercado formalmente al Xeneize. La información fue confirmada por Bolavip, que detalló que Juan Román Riquelme se comunicó de inmediato con Arruabarrena para conocer su postura.
“El ‘Vasco’ busca un nueve que tenga potencia aérea y esa no es la especialidad de Ávila”, precisó Civiello. El delantero de 32 años tiene otras virtudes, pero ninguna responde a las características que el cuerpo técnico considera excluyentes para el centro del ataque.
La prueba de esa distancia deportiva es que el apellido Ávila no figura en la nómina de los diez centrodelanteros que Arruabarrena armó apenas arrancó el mercado. Hoy la prioridad la ocupan David Romero, Lucas Passerini y Nicolás Fernández; si Boca avanza por alguno de ellos, el nombre del ex Betis quedará relegado por completo.
Chimy Ávila realizó las inferiores en Boca y fue compañero de Leandro Paredes en las juveniles, pero no llegó a debutar en Primera. Su carrera profesional arrancó en Tiro Federal en 2010 y después pasó por San Lorenzo, Huesca, Osasuna y Espanyol antes de recalar en España. El Betis lo dejó libre y, con el pase en su poder, el jugador ve con buenos ojos vestir la azul y oro.
Meses atrás, antes de desvincularse, Ávila había hablado sobre un posible regreso: “Yo no puedo decir ‘mañana quiero volver a Boca’, ‘mañana quiero volver a Central’, ‘mañana quiero volver a San Lorenzo’. Yo no puedo decirlo, el destino solamente lo sabrá y cuando sea el momento. Hoy estoy en el Betis y estoy feliz, eso es lo importante”.
En sus 323 partidos oficiales acumuló 60 goles. Boca se mantendrá firme en la carpeta que encabeza Romero; si esas gestiones no prosperan y tampoco avanzan las otras alternativas, recién entonces el ofrecimiento de Chimy Ávila podría ganar espacio en la mesa chica de la dirigencia.
