(BUENOS AIRES).- “Hace cuatro días la China Suárez abandonó la casa de los sueños, no se llevó la ropa, solo se llevó un bolso.” La definición es de Yanina Latorre, que este jueves contó en América TV la crisis entre la actriz y Mauro Icardi. China Suárez se instaló con sus dos hijos pequeños y su perro en la casa que compró el año pasado en San Jorge.
La decisión de la actriz llegó después de una fuerte discusión con Icardi por un tema que los sobrevolaba desde su viaje a México para la grabación de Tequila. Latorre detalló que Suárez encontró en el celular del futbolista mensajes a un tercero pidiéndole el número de una mujer identificada como Eka.
“Ella le encontró mensajes con una persona para conseguir el número de Eka”, dijo la panelista. Según su versión, esa tercera persona efectivamente contactó a Eka y le pasó el teléfono de Icardi. El episodio fue el detonante para que la actriz armara un bolso y se fuera sin mirar atrás.
La nueva rutina en San Jorge
China Suárez lleva una vida de perfil bajo en su propiedad del barrio San Jorge, alejada del ruido mediático. Según precisó la panelista Shani en el mismo programa, la casa le costó 1.100.000 dólares y fue adquirida el año pasado. La actriz sale a caminar por el barrio, pasea al perro y almuerza con sus hijos. Los vecinos la describen como una mujer simpática y tranquila.
No hubo escándalo ni comunicado: la actriz optó por el silencio y la distancia. Por ahora no quiere volver a la casa que compartía con el futbolista en Nordelta, pese a que Icardi la visitó y le pidió que regresara. “Ella por ahora no quiere volver, dicen que Mauro está con mucha tristeza”, aseguró Latorre. Shani aportó más detalles sobre ese intento: “Mauro intentó persuadirla, fue a visitarla, le pidió y ella por ahora no quiere volver”.
El quiebre sorprende porque apenas semanas atrás China Suárez había dado una muestra de respaldo contundente a Icardi. El martes 19 de mayo declaró como testigo a su favor en Turquía, en el juicio por la restitución internacional de sus hijas con Wanda Nara. Aquella escena de unidad familiar quedó lejos del presente.
Latorre fue categórica sobre el origen de la pelea: “Tuvieron una muy fuerte discusión: se llama Eka, desde tequila”. Explicó que el conflicto no era nuevo, sino que arrastraba desde aquella grabación, y que la actriz dio con los mensajes tras ese episodio. La panelista cerró su relato con un dato inequívoco: la China se fue hace cuatro días, y por ahora todo sigue igual.
Mientras tanto, la actriz sigue en San Jorge, organizando su vida puertas adentro y sin señales de que vaya a modificar su decisión. La crisis, al menos por ahora, no encontró punto de retorno.
