(BUENOS AIRES).- "Coudet no quiere irse de River porque le costó llegar", aseguró Juan Cortese. La definición del periodista expone la determinación de Eduardo Coudet de sostenerse al frente del equipo pese al mal arranque en el Torneo Clausura y la eliminación de la Copa Argentina.
El entrenador, que asumió uno de los mayores desafíos de su carrera, considera que todavía tiene margen para enderezar el rumbo y devolverle al Millonario el protagonismo perdido. La frase de Cortese graficó la postura de un DT que no está dispuesto a renunciar.
Del otro lado, la dirigencia de River respalda esa decisión. Según el mismo periodista, los directivos buscan evitar lo que describió como "la dinámica de echar técnicos cada cinco meses". La intención oficial es no sumar una nueva crisis institucional a la futbolística.
"Coudet no quiere irse de River porque le costó llegar y los dirigentes no quieren caer en la dinámica de echar técnicos cada cinco meses", explicó Cortese. La coincidencia entre el cuerpo técnico y la cúpula dirigencial le da aire al Chacho, consciente de que los resultados inmediatos no acompañaron.
Un comienzo que preocupa
El presente de River despertó el análisis luego de un arranque irregular en el certamen doméstico y del golpe que significó quedar afuera de la Copa Argentina. La falta de funcionamiento colectivo, las dificultades para generar situaciones de gol y algunos errores defensivos aparecen entre los principales aspectos que el cuerpo técnico busca corregir.
Puertas adentro, sin embargo, consideran prematuro un cambio de ciclo. La confianza está puesta en que el plantel pueda reaccionar y mostrar una mejor versión en los próximos compromisos, sobre todo cuando el libro de pases todavía admite movimientos.
Con el mercado de pases activo y varios movimientos previstos en el plantel, River apuesta a que el equipo encuentre rápidamente una identidad competitiva. La prioridad de Coudet es que los refuerzos se acoplen y el conjunto recupere el protagonismo que exigen los hinchas.
Mientras tanto, el DT y los dirigentes comparten una misma hoja de ruta: sostener el proyecto más allá de los silbidos y empezar a sumar puntos en el Clausura para no alejarse de la pelea.
